La incertidumbre sobre las finanzas públicas de Colombia crece mientras se acerca el cambio de gobierno. El exsubdirector de la Dian Christian Junot Quiñónez advirtió que la administración de Abelardo de la Espriella enfrentará un panorama fiscal complejo, con un déficit que podría superar el 8% del producto interno bruto (PIB), lo que limitaría significativamente su capacidad de maniobra durante los primeros meses.
El legado fiscal de Petro: una 'olla raspada' para el nuevo gobierno
Junot comparó la situación con la expresión popular de 'dejar la olla raspada', indicando que el próximo gobierno recibirá unas cuentas públicas muy ajustadas. Según el exfuncionario, las declaraciones del ministro de Hacienda designado confirman que la prioridad no serán reformas estructurales, sino estabilizar las finanzas y conocer el verdadero estado fiscal del país.
“Las declaraciones nos están ratificando lo que sospechábamos desde hace mucho tiempo”, afirmó Junot. El déficit fiscal superior al 8% del PIB dejaría al nuevo gobierno “contra las cuerdas” para ejecutar medidas con resultados visibles en el corto plazo.
Prioridad: estabilizar las finanzas públicas antes que reformas
Para Junot, la primera tarea del gobierno de De la Espriella será comprender el estado real de las finanzas públicas. Propuso elaborar un “libro blanco” que permita establecer las condiciones en que se recibe el país. “Desde los cargos asumidos, empezar a construir un libro blanco sobre en qué condiciones realmente se recibe el país”, señaló.
El analista sostiene que los primeros meses estarán dedicados a “limpiar la casa”, ordenando las finanzas antes de avanzar hacia objetivos más ambiciosos. La administración que comenzará en agosto enfrentará restricciones importantes para ejecutar nuevas iniciativas mientras resuelve compromisos heredados.
Medidas de choque, no reformas estructurales
Junot considera que las primeras decisiones económicas deben orientarse a recuperar la estabilidad de las cuentas públicas, no a iniciar una reforma estructural del sistema tributario. “Lo que hay que ejecutar son medidas que permitan estabilizar la situación”, indicó.
El exfuncionario anticipa que muchas decisiones serán impopulares pero inevitables, y pidió a la ciudadanía comprender el contexto y no exigir resultados inmediatos. Además, puso en duda que la información recopilada durante el empalme refleje completamente la situación fiscal, por lo que el verdadero diagnóstico solo será posible cuando el nuevo equipo asuma la administración de las entidades.
Un cuatrienio para estabilizar, no para transformar
Junot considera que el próximo cuatrienio podría ser suficiente para estabilizar la economía, pero advierte que probablemente no alcance para una transformación estructural completa del sistema fiscal, dadas las condiciones heredadas.



