El senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, rompió su silencio una semana después de perder las elecciones presidenciales. Desde la sede de su partido, el excandidato presidencial hizo un llamado a sus seguidores a la “desobediencia civil pacífica” y exigió al presidente electo, Abelardo de la Espriella, que cese toda persecución contra el presidente Gustavo Petro y desista de cualquier intento de extraditarlo.
Las cuatro peticiones de Cepeda a De la Espriella
En su primera declaración tras los comicios, Cepeda enumeró cuatro demandas clave. Primero, pidió claridad sobre los presuntos procesos judiciales en curso contra Petro en Estados Unidos. Segundo, exigió que De la Espriella renuncie a la nacionalidad estadounidense. Tercero, demandó que aclare si es colaborador de agencias de seguridad de EE. UU. Cuarto, solicitó que respete plenamente la seguridad nacional y la soberanía judicial, y que cese la persecución contra los opositores políticos, dejando de estimular su judicialización por parte del Departamento de Justicia de EE. UU.
Advertencia de desobediencia civil
Cepeda advirtió que, si estas condiciones no se cumplen, como líder de la oposición y candidato que obtuvo más de 12 millones 700 mil votos en la elección del 21 de junio, no se prestará para la violación de la soberanía nacional. “Emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional”, afirmó.
Contexto y reacciones
La declaración de Cepeda se produce en un ambiente de tensión política. El senador busca consolidarse como la figura principal de la oposición al nuevo gobierno. Sus declaraciones han generado diversas reacciones entre analistas y sectores políticos, que evalúan el impacto de un posible movimiento de desobediencia civil.
Esta es una noticia en desarrollo. Se esperan más pronunciamientos de otras fuerzas políticas en los próximos días.



