El presidente Gustavo Petro, junto a aliados como el exsenador Gustavo Bolívar y la representante María Fernanda Carrascal, insiste en cuestionar la credibilidad del sistema electoral colombiano, pese a que la Registraduría y observadores internacionales han certificado la transparencia de los comicios. La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, liderada por Esteban González Pons, emitió un comunicado en el que respalda el trabajo de la Registraduría y llama la atención al mandatario: “Sorprende que el presidente denuncie irregularidades que no denuncian los candidatos. Él no es un candidato, debe cumplir su misión como presidente”.
La Registraduría ratifica resultados
Una vez concluido el escrutinio de primer nivel, la Registraduría confirmó que el preconteo tuvo altos niveles de acierto, con diferencias mínimas entre ambos procesos. Cerca de 9.000 personas, entre jueces y notarios en 2.992 comisiones escrutadoras, participaron en la tarea. Esto desvirtúa las acusaciones de fraude, pues el margen de error no permite revertir la victoria de Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda.
La actitud de Petro preocupa a la comunidad internacional
La Misión de la UE también instó a Petro a recordar que “tiene a su disposición los recursos para cumplir y hacer cumplir la ley”. Aunque su mandato no ha terminado, el presidente actúa como opositor del presidente electo, lo que genera decepción entre los observadores. Los congresistas del Pacto Histórico que lo secundan también muestran una actitud hostil hacia la nueva administración.
El llamado a la mesura de Iván Cepeda
El nuevo líder del Pacto Histórico, Iván Cepeda, ha adoptado un discurso más razonable y mesurado, que contrasta con las declaraciones del presidente. Expertos señalan que esta postura podría ayudar a cerrar las heridas dejadas por la campaña electoral, siempre que sus copartidarios lo escuchen.
Garantías del proceso electoral
Las elecciones contaron con testigos de las campañas, observación internacional independiente y jurados de votación seleccionados al azar. Quienes siembran dudas sobre el sistema deben presentar pruebas sólidas; de lo contrario, solo generan desinformación. La Registraduría reiteró que el escrutinio ratifica la eficiencia y transparencia del preconteo.



