Analistas señalan que el nuevo gabinete del presidente De La Espriella enfrenta múltiples crisis heredadas, desde un desbarajuste fiscal hasta un posible colapso en salud. La deuda hospitalaria asciende a $25,7 billones, según advertencias del vicepresidente Restrepo, quien alertó sobre un "posible colapso operativo" en la atención sanitaria. Además, el riesgo de apagón y la necesidad de armonizar desarrollo económico con protección ambiental añaden presión a los ministros entrantes.
Hacienda: el peso de las finanzas
El ministro de Hacienda carga con la tarea de reperfilar la deuda externa, adelgazar el Estado y evitar una nueva reforma tributaria. Sin embargo, no es el único con una agenda prioritaria. La seguridad también preocupa: a diciembre de 2025, los grupos armados sumaron 5.000 nuevos miembros, un efecto rebote de la permisiva Paz Total, según fuentes oficiales.
Salud y educación: bombas de tiempo
La cartera de Salud enfrenta una deuda hospitalaria de $25,7 billones, mientras que Educación enfrenta cuestionamientos sobre su rumbo. El nuevo gobierno busca cambiar la relación con los partidos tradicionales en el Congreso, lo que añade complejidad política.
Perfiles con experiencia, pero bajo escrutinio
Aunque críticos señalan que "son los mismos con las mismas", los nuevos ministros tienen experiencia en lo público, algo necesario tras la improvisación del gobierno anterior, que delegó responsabilidades a perfiles con títulos falsos. El presidente De La Espriella debe ejercer un liderazgo coherente para guiar a su equipo.
"Todos los frentes requieren acciones inmediatas", afirma la analista Paula García García. Tanto partidarios como detractores tendrán poca paciencia, y ya se escuchan llamados a la desobediencia civil que deben rechazarse por deber democrático. Por ahora, "ni aun se sabe" qué ministerio enfrentará el camino más pedregoso.



