El expresidente Álvaro Uribe Vélez rompió el silencio tras los resultados electorales del pasado domingo y confirmó su respaldo irrestricto a la candidatura de Abelardo De La Espriella y su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo. En diálogo con Mañanas Blu, Uribe explicó que su adhesión no es improvisada, sino el cumplimiento de una promesa hecha meses atrás.
Compromiso ético y defensa de pilares fundamentales
Uribe enfatizó que su apoyo responde a un compromiso ético y a la defensa de pilares fundamentales para el país. “Nosotros dijimos el año pasado, tanto Paloma Valencia, nuestra candidata, como yo, que si él pasaba la segunda vuelta y no pasaba Paloma, nosotros lo apoyábamos”, afirmó. Subrayó que “cumplir la palabra” es una señal necesaria para las nuevas generaciones.
Para Uribe, De La Espriella representa la continuidad de sus tesis políticas, que incluyen la defensa de la Constitución, la seguridad, el emprendimiento privado y un Estado pequeño y austero. Según el expresidente, el candidato ganador “acogió nuestras ideas desde hace mucho rato” y ha logrado agitar banderas como la autoridad y el orden.
“Dejen que el viejito trabaje”
Frente a las interpretaciones de un posible relevo generacional en la derecha colombiana, Uribe fue enfático en que, aunque apoya el surgimiento de nuevos liderazgos, no tiene intención de retirarse de la lucha política. “Dejen que el viejito trabaje, que el viejito, este viejito que le está hablando quiere a Colombia y quiere la democracia”, expresó con vehemencia.
El exmandatario pidió que no lo excluyan de la labor de fortalecer al Centro Democrático: “No saquen al viejito de ayudar a este partido que defiende unas tesis importantes para Colombia”. Se describió como un “sobreviviente por milagro de Dios” que, en su rol de padre y abuelo, siente el derecho y el deber de luchar por la patria hasta el fin de sus días.
Tensión con el Gobierno y llamado a la Fuerza Pública
Sobre el presidente Gustavo Petro, Uribe lo acusó de irrespetar a las instituciones de seguridad. Ante esto, respondió que su llamado a la Fuerza Pública es meramente constitucional. “Si el presidente de la República da una orden inconstitucional, la fuerza pública tiene que obedecer a la Constitución y no la orden inconstitucional del jefe de Estado”, sentenció.
Uribe denunció lo que considera un “desplazamiento de soberanía”, alegando que el actual gobierno ha delegado el control territorial al terrorismo. Por ello, propuso una medida radical: “Hay que buscar rápidamente un acuerdo militar con los Estados Unidos, con Israel... aquí hay que recuperar una soberanía democrática para proteger a los ciudadanos”.
Finalmente, advirtió sobre el peligro de que Colombia se convierta en una “sucursal chavista” bajo el liderazgo de figuras como Petro e Iván Cepeda. Uribe acusó a estos sectores de estar “armando otro estallido social violento” y de intentar desconocer los resultados electorales mediante el engaño a los jóvenes.



