El representante a la Cámara por el Partido Conservador, Alfredo Ape Cuello, conocido también como 'Ape Cuello', sorprendió al no alinearse con la decisión de su colectividad de apoyar a Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial. A través de una historia en Instagram, el congresista valduparense dejó en libertad a sus más de 94.000 votantes: 'A los que me eligieron a mí representante a la Cámara en el Cesar, voten por el candidato de su preferencia, por el que el corazón les diga'.
Partido Conservador respalda a De la Espriella
Un día después de las elecciones, el Partido Conservador anunció su apoyo oficial a Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta. Sin embargo, Ape Cuello, quien lleva casi 20 años en el Congreso y ha consolidado una fuerte estructura regional en el Cesar, decidió no sumarse a esa postura. Su independencia ha sido una constante en su carrera política.
Cercanía con Juliana Guerrero
Ape Cuello es señalado como cercano a Juliana Guerrero, la joven que buscó llegar al Viceministerio de la Juventud con títulos presuntamente falsos. Ambos habrían sido vistos viajando juntos, incluso en eventos de la Universidad Popular del Cesar, donde Guerrero es delegada de la presidencia en el consejo de dicha institución pública. Esta relación ha generado controversia en el ámbito político.
Trayectoria y controversias
Alfredo Ape Cuello llegó por primera vez a la Cámara de Representantes en 2002 y repitió en 2006. Tras un intento fallido de llegar al Senado en 2010, regresó a la Cámara en 2014 y desde entonces ha sido reelecto con cada vez más votos. En 2018 fue uno de los primeros conservadores en respaldar a Iván Duque, pero ahora es parte del grupo de congresistas azules más afín al gobierno de Gustavo Petro.
Además, su nombre apareció en una investigación preliminar de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia por presuntos vínculos con estructuras paramilitares y con el exjefe de las AUC 'Jorge 40'. No obstante, en 2010 el alto tribunal archivó el expediente. Ape Cuello también ha sido pieza clave para la aprobación de reformas sociales del gobierno actual, incluso en contra de la postura de su partido. En 2025, la veedora María Eugenia Correa ordenó quitarle la voz y el voto, junto a otros seis representantes conservadores, por votar a favor de la reforma pensional.



