De actriz para adultos a senadora: Amaranta Hank llega al Congreso con el Pacto Histórico
Amaranta Hank: de actriz para adultos a senadora del Pacto Histórico

De la industria del entretenimiento adulto al Senado: la consolidación política de Amaranta Hank

Las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026 marcaron un hito en la política colombiana con la consolidación del Pacto Histórico como fuerza mayoritaria en el Congreso. Según los datos oficiales de la Registraduría Nacional, esta coalición obtuvo el 22,72% de los votos para el Senado, equivalente a 4.413.636 ciudadanos, asegurando así 25 curules en la cámara alta.

Un perfil inusual en el legislativo

Entre los nuevos legisladores destaca especialmente Deyci Alejandra Omaña, conocida públicamente como Amaranta Hank, quien logró su ingreso al Senado bajo las banderas del Pacto Histórico. Lo que hace particular su caso es su trayectoria profesional previa como actriz en la industria para adultos, un hecho que ha generado tanto atención como controversia en el escenario político nacional.

La ahora senadora electa ha sido enfática en defender su origen profesional, argumentando que su experiencia en el sector del entretenimiento adulto no representa un impedimento para su labor política. Por el contrario, sostiene que esta vivencia le otorgó una visión cercana sobre la desigualdad social y la capacidad de resiliencia frente a la adversidad.

Activismo y reivindicación profesional

En declaraciones públicas y a través de sus redes sociales, especialmente en TikTok, Hank ha manifestado que "las mujeres vinculadas al ámbito sexual realizan aportes reales a la economía nacional". Según sus palabras, estas personas "aportan al PIB del país, sostienen economías populares, generan empleo y, sobre todo, mantienen a sus familias".

La electa senadora cuestiona abiertamente los prejuicios que tradicionalmente han limitado la participación política de este sector de la población, preguntando por qué una mujer con su pasado no podría aspirar legítimamente a cargos de elección popular. Su discurso se centra en la necesidad de reconocer la dignidad y los derechos de todas las personas, independientemente de su ocupación.

Referentes internacionales y perspectiva estructural

Para sustentar su posición, Hank ha mencionado ejemplos internacionales de figuras que, después de trabajar en el cine para adultos, ocuparon funciones públicas relevantes. Entre ellos destacan Cicciolina en Italia y Yvette Luhrs en los Países Bajos, quienes demostraron que la experiencia en este sector no es incompatible con el servicio público.

Según la nueva senadora, estas experiencias permiten comprender fenómenos de violencia estructural y capacidad de recuperación, elementos que considera esenciales en el ejercicio político contemporáneo. Argumenta que la resistencia a su participación no nace de una falta de formación o capacidad, sino de una estructura de poder que consume masivamente contenido para adultos mientras margina sistemáticamente a quienes lo generan.

Compromiso con la inclusión y representación

Finalmente, Hank ha dejado claro que no busca el perdón social por su trayectoria previa. "No quiero que me perdonen mi pasado ni que piensen que ahora soy mejor que antes", puntualizó en sus declaraciones, subrayando que su objetivo principal es el reconocimiento de su voz y la de sus compañeras en espacios de decisión nacional.

Su llegada al Senado se presenta como una representación simbólica de quienes históricamente han sufrido exclusión o censura en la sociedad colombiana. Con un discurso centrado en la dignidad, la inclusión y la justicia social, Amaranta Hank se prepara para asumir su curul como parte de la bancada mayoritaria del Pacto Histórico, prometiendo llevar al legislativo las voces de sectores tradicionalmente marginados.

Este caso particular refleja no solo la diversificación de los perfiles que acceden al Congreso colombiano, sino también los debates sobre inclusión, prejuicios sociales y representatividad que continúan marcando la política nacional en el siglo XXI.