Colombia desciende en ranking de prosperidad económica en América Latina
El más reciente Índice de Prosperidad 2025-2026, elaborado por HelloSafe, revela que Colombia ha caído a la mitad baja del ranking latinoamericano, ocupando la posición número 16 con apenas 25,87 puntos. Este estudio, que evalúa a 186 países a nivel global, adopta un enfoque integral que va más allá del tamaño de la economía para considerar cómo viven realmente los ciudadanos.
El panorama regional: Chile lidera, Colombia se rezaga
El ranking latinoamericano muestra contrastes marcados entre las naciones de la región:
- Chile ocupa el primer lugar con 43,19 puntos
- Uruguay se ubica segundo con 42,48 puntos
- Panamá completa el podio con 40,36 puntos
Colombia no solo queda muy por detrás de estos líderes regionales, sino que también se sitúa por debajo de Argentina (cuarto con 38,18 puntos) y República Dominicana (quinto con 37,39 puntos). El país apenas supera ligeramente a Bolivia (17° con 25,32 puntos) y Venezuela (18° con 25,28 puntos).
Las causas estructurales del rezago colombiano
Para Clara Inés Pardo Martínez, profesora titular de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario, el bajo desempeño colombiano responde a debilidades estructurales evidentes:
- Seguridad territorial incompleta y presencia estatal desigual en regiones periféricas
- Alta informalidad laboral (55-58%) que afecta productividad, recaudación y protección social
- Brezas significativas en la calidad educativa
- Justicia lenta y percepción de impunidad
- Infraestructura logística insuficiente
- Sofisticación productiva baja y exportaciones concentradas en commodities
Alejandro Espitia, politólogo y docente de la Universidad Javeriana, enfatiza que "lo relevante es cuánto produce un país medido por persona para poder hacer una comparación más justa sobre el nivel de prosperidad". El experto señala que el reto inmediato es preservar la estabilidad institucional y fortalecer las instituciones, manteniendo la independencia del Banco de la República y del sistema judicial.
La brecha histórica y los desafíos regionales
La región latinoamericana muestra diferencias abismales: mientras Chile lidera con 43,19 puntos, Haití cierra la clasificación en la posición 23, con una diferencia superior a los 25 puntos entre ambos extremos.
Pardo explica esta brecha como resultado de tres herencias históricas fundamentales:
- Instituciones extractivas versus inclusivas
- Trampas de informalidad y baja productividad
- Violencia y fragilidad del Estado
"No es solo 'pobreza': es un problema de arquitectura institucional acumulada durante décadas", puntualiza la académica.
Los líderes regionales enfrentan además desafíos estructurales y coyunturales que podrían comprometer los avances alcanzados, incluyendo altos niveles de desigualdad persistente, envejecimiento demográfico, exposición a choques externos y posible fatiga institucional en entornos políticos cada vez más polarizados.
El contexto global: Europa domina, América Latina se rezaga
En el escenario mundial, la distancia es aún más pronunciada. Luxemburgo lidera el ranking global con 86,2 puntos, seguido por Noruega (85,1) e Irlanda (84,7). La diferencia entre Luxemburgo y Chile, el mejor posicionado latinoamericano, supera los 40 puntos, confirmando el rezago estructural de la región frente a economías con mayor capital humano, estabilidad institucional y sofisticación productiva.
"El tamaño del PIB no garantiza prosperidad integral", insiste Pardo. "Crecen, sí, pero con altísima desigualdad territorial, servicios públicos heterogéneos, violencia y crimen organizado. El resultado es economías grandes, pero prosperidad fragmentada".
La prosperidad sostenible, concluyen los expertos, depende no solo del crecimiento económico, sino de la solidez institucional, la formalización productiva y la capacidad del Estado para garantizar seguridad, justicia y servicios de calidad para todos los ciudadanos.



