Economía colombiana en 2026: crecimiento moderado con riesgos de inversión débil y tasas altas
Crecimiento moderado en 2026 con riesgos de inversión y tasas altas

Panorama económico colombiano para 2026: expansión con limitaciones estructurales

El debate sobre el desempeño económico de Colombia ha migrado definitivamente hacia el año 2026, donde los analistas coinciden en proyectar un crecimiento moderado que no representa un cambio estructural en la dinámica productiva del país. El consenso del mercado apunta a una expansión que oscilaría entre el 2,5% y el 3,2%, cifras que reflejan tanto el dinamismo residual de la demanda interna como las múltiples restricciones que enfrenta la economía.

Proyecciones oficiales y ajustes a la baja

En su más reciente Informe de Política Monetaria, el Banco de la República ajustó su proyección de crecimiento para 2026 a 2,6 por ciento, reduciéndola desde el 2,8 por ciento estimado inicialmente. Este ajuste refleja una economía que mantiene cierto dinamismo en la demanda interna, pero que enfrenta presiones inflacionarias persistentes, tasas de interés elevadas y un entorno de alta incertidumbre tanto fiscal como externa.

El Emisor advierte específicamente que la demanda continúa por encima de la capacidad productiva del país, manteniendo una brecha del producto positiva durante todo el año 2026. Este exceso de demanda, sumado al incremento del salario mínimo del 23,2 por ciento —actualmente bajo revisión— y al deterioro fiscal observado, obligó al Banco de la República a endurecer su postura monetaria, elevando la tasa de interés de intervención hasta el 10,25 por ciento en enero.

Perspectivas del sector privado y financiero

Las entidades financieras privadas presentan proyecciones similares con matices diferenciados:

  • BBVA Research anticipa un crecimiento del 2,8 por ciento, con mayor dinamismo en el primer semestre impulsado por el consumo, y una moderación en la segunda mitad del año ante condiciones financieras restrictivas e inflación persistente.
  • Credicorp Capital adoptó una postura más cautelosa, revisando su estimación de 2,7 a 2,5 por ciento, al advertir que el aumento del salario mínimo y las tasas de interés elevadas podrían enfriar significativamente la actividad económica hacia el cierre del año.
  • El equipo de Investigaciones Económicas de Bancolombia advirtió sobre un "sesgo negativo" en las proyecciones para 2026, que actualmente ubican alrededor del 3,2 por ciento, pero con riesgos claramente orientados a la baja.

La construcción como posible motor de recuperación

Los analistas coinciden en que el sector constructor podría recuperar parte del terreno perdido en años anteriores, especialmente en obras civiles y vivienda No VIS. Sin embargo, este potencial repunte enfrenta el ruido introducido por el ciclo electoral y las condiciones financieras restrictivas que caracterizan el actual entorno económico.

Desde Bancolombia subrayan que, sin una recuperación clara de la inversión —particularmente en construcción y edificaciones—, el crecimiento potencial de la economía colombiana podría verse afectado en el mediano plazo, limitando el techo de expansión futura.

Voces críticas desde el sector empresarial y académico

Para el sector empresarial, el mensaje es menos optimista. María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, sostiene que el crecimiento económico reciente "no es estructural ni sostenible" si continúa apalancado principalmente en el consumo y el gasto público.

"Necesitamos pasar de intermediación a transformación: reindustrializar, agregar valor, innovar e internacionalizar. Hoy vemos más maquillaje que cirugía", afirmó la dirigente gremial, destacando la necesidad de cambios profundos en el modelo productivo.

Desde la academia, los analistas de la Corporación Universitaria Iberoamericana advierten que, en un entorno de costos laborales más altos y financiamiento costoso, la prioridad debe ser la estrategia empresarial: diferenciar productos, evitar competir como materias primas y buscar activamente nuevos mercados, incluso fuera del país.

Conclusiones: crecimiento sin euforia

El panorama económico para Colombia en 2026 se resume como crecimiento sin euforia. La economía avanzaría, pero con un motor todavía dependiente del gasto —tanto público como privado— y con una inversión que continúa siendo el eslabón más débil de la cadena productiva.

Los analistas consultados coinciden en que, sin un repunte estructural del componente de inversión, el techo de expansión económica seguirá siendo limitado, manteniendo a Colombia en una trayectoria de crecimiento moderado que no logra despegar hacia niveles más robustos y sostenibles en el tiempo.