La despedida de Germán Vargas Lleras congregó este lunes a una amplia representación de la clase política colombiana en la Catedral Primada de Colombia. Entre expresidentes, dirigentes y figuras públicas, el país rindió su último homenaje en una ceremonia caracterizada por los tributos, los aplausos y los llamados a la reconciliación nacional.
Último recorrido de Germán Vargas Lleras en Bogotá
Tras permanecer en cámara ardiente durante el fin de semana en el Palacio de San Carlos, el féretro con los restos mortales del exvicepresidente recorrió las calles de Bogotá en un homenaje solemne hasta llegar al templo religioso, donde se celebró la eucaristía de despedida. Durante el trayecto y la ceremonia, Vargas Lleras estuvo acompañado por sus familiares más cercanos: su hija Clemencia Vargas y sus hermanos Enrique y José Antonio. También estuvieron presentes Toño y Henry, los bulldog francés que acompañaron durante años al exvicepresidente. El ingreso del féretro a la Catedral Primada estuvo rodeado de aplausos y muestras de respeto por parte de asistentes y dirigentes políticos que acudieron a las honras fúnebres.
Expresidentes y líderes políticos asistieron a las honras fúnebres
En el recinto religioso hicieron presencia figuras políticas de distintos sectores, entre ellas los expresidentes Álvaro Uribe Vélez, Ernesto Samper, César Gaviria e Iván Duque. También asistieron la senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia, el exdirector del DANE Juan Daniel Oviedo, el exministro Mauricio Lizcano, el exfiscal Néstor Humberto Martínez, el exalcalde Enrique Peñalosa y el magistrado Jorge Enrique Ibáñez, entre otros. Aunque circularon versiones sobre la posible asistencia de varios funcionarios del Gobierno nacional, finalmente la única representante del Ejecutivo que acudió a la ceremonia fue la vicepresidenta Francia Márquez.
El mensaje de reconciliación durante la misa
La eucaristía fue presidida por el cardenal emérito Luis José Rueda, quien destacó la trayectoria política de Vargas Lleras como concejal, senador, ministro y vicepresidente de Colombia. Durante su intervención, el religioso lo definió como “un hombre de justicia que deja un gran legado” y aprovechó el acto para enviar un mensaje de reconciliación y unión nacional en medio del impacto que generó su fallecimiento en distintos sectores políticos. La ceremonia concluyó con la interpretación de la canción El Guerrero, de Yuri Buenaventura, mientras asistentes despedían el féretro con aplausos y pañuelos blancos al interior de la Catedral Primada. Este fue el último acto público en homenaje al exvicepresidente. Sus restos mortales, cubiertos con la bandera de Colombia, serán trasladados al cementerio Jardines de Paz, en el norte de Bogotá, donde se realizará una ceremonia privada.



