Economía colombiana: ¿Crecimiento real o espejismo fiscal? Expertos debaten
El debate sobre el rumbo económico de Colombia se intensifica cada día. Mientras el Gobierno nacional celebra indicadores como el control del desempleo y la caída de la inflación en los últimos años, reconocidos analistas económicos expresan profunda preocupación por el elevado costo de la deuda pública, un crecimiento económico por debajo de las expectativas del mercado y los persistentes altos niveles de informalidad laboral.
La República consultó diversas visiones expertas para ofrecer un panorama completo que permita a los lectores formar sus propias conclusiones sobre el estado real de la economía nacional.
El dato del crecimiento: Celebración oficial versus preocupación analítica
Una de las primeras discusiones se centró en el dato del Producto Interno Bruto (PIB), que registró un crecimiento del 2,6% durante el año pasado. El presidente Gustavo Petro destacó que Colombia fue una de las economías con mejor desempeño dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), superando porcentualmente a naciones como Canadá, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania, así como al conjunto de la Unión Europea.
Sin embargo, los analistas señalaron que este resultado estuvo por debajo de las expectativas del mercado, que proyectaban un crecimiento del 2,8%. José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y actual rector de la Universidad EIA, calificó el crecimiento del PIB como "débil y preocupante". Según su análisis, Colombia lleva tres años de crecimiento bajo y poco sostenible, sustentado principalmente en el déficit fiscal y el sobreendeudamiento.
"Colombia está creciendo impulsada por la burocracia estatal y no por la inversión privada. De hecho, la inversión privada como proporción del PIB registra el peor dato en más de tres décadas", afirmó Restrepo con contundencia.
En contraste, Diego Guevara, también exministro de Hacienda, mostró una visión más optimista: "En términos macroeconómicos, como inflación o crecimiento, si uno observa el país hasta hoy en cifras agregadas, el balance es positivo. El PIB ha venido creciendo en sectores como agro, servicios, turismo y gobierno. Eso es un hecho; basta revisar los datos de crecimiento de los últimos años".
Carolina Soto, economista y exviceministra general de Hacienda y Crédito Público, además de excodirectora del Banco de la República, señaló que aunque la economía mostraba indicadores mixtos con predominio de señales de fortaleza, la situación ha cambiado recientemente.
"Tras conocerse el dato del PIB del último trimestre y otros indicadores recientes, se evidencia un deterioro y una desaceleración del crecimiento", explicó Soto. La economista destacó que sectores clave como la construcción, la vivienda y la minería siguen muy rezagados, con más de dos años en contracción continua.
"En conjunto, el balance es preocupante: aunque hay crecimiento, es bajo, inferior a lo esperado, con fuertes disparidades sectoriales y con perspectivas de que esta dinámica continúe, dadas las presiones inflacionarias asociadas al mayor incremento de costos", concluyó Soto.
El mercado laboral: ¿Bajas tasas de desempleo o espejismo estadístico?
El presidente Petro ha destacado repetidamente que su Gobierno registra una de las tasas de desempleo más bajas del siglo en Colombia. No obstante, José Manuel Restrepo refutó esta afirmación con datos concretos: según cifras de la OCDE, Colombia registra el cuarto peor dato de tasa de desempleo del último año entre más de 40 países, ubicándose solo por detrás de Finlandia, España y Suecia.
Frente a este punto, Diego Guevara reconoció que el desempleo se mantiene en un solo dígito, pero alertó sobre los altos niveles de informalidad, una condición estructural del país que distorsiona el panorama laboral real. "Si uno mira el país desde la perspectiva empresarial, hay matices importantes: a muchas empresas les ha ido bien, el consumo se ha reactivado, Colombia es uno de los mercados donde más se venden carros eléctricos en América Latina, la inversión extranjera en sectores como retail ha seguido llegando", argumentó Guevara.
El dolor de cabeza fiscal: Déficit histórico y sobreendeudamiento
Tanto Restrepo como Soto coincidieron en señalar al déficit fiscal como la mayor preocupación de la economía colombiana, con implicaciones críticas para los próximos años y gobiernos.
"Creo que la principal preocupación es la realidad fiscal, no solo porque Colombia tiene el segundo déficit proyectado más alto del mundo y uno de los mayores incrementos en el costo de la deuda pública por intereses, sino porque estamos en niveles de sobreendeudamiento y de déficit fiscal extremadamente elevados", advirtió Restrepo con gravedad.
Carolina Soto explicó con detalle la situación: "El Gobierno está gastando 'muy por encima de sus posibilidades', sin la restricción de la regla fiscal, suspendida hasta 2028, y con un nivel de deuda históricamente alto, financiado a tasas también elevadas. El país está pagando más de 13% por endeudarse a plazos de cinco o 10 años".
Frente a esta crítica situación fiscal, el presidente Petro ha atribuido el problema a la caída de la ley de financiamiento en diciembre, una tesis que también ha respaldado su actual ministro de Hacienda, Germán Ávila. Desde enero, el titular de esa cartera ya había anticipado que, si la emergencia no prosperaba, "la prima de riesgo se iba a incrementar".
Divergencia preocupante: Gasto público versus privado
Tras conocerse las cifras de crecimiento de la economía en el cuarto trimestre de 2025 (2,3%) y en el total del año (2,6%), el Banco de Bogotá advirtió una marcada y preocupante divergencia entre el PIB público y el privado.
Al excluir el efecto del gasto estatal, el crecimiento del sector privado fue de apenas 1,8% en 2025, prácticamente estable frente al observado en 2024, que fue de 1,7%. En contraste, el gasto público registró una fuerte variación anual al pasar de crecer 0,6% a 7,1%, lo que evidencia de manera contundente que el Estado lideró el dinamismo económico del año pasado.
Esta divergencia plantea serias preguntas sobre la sostenibilidad del crecimiento económico colombiano y la capacidad del sector privado para impulsar la economía en el mediano y largo plazo, especialmente en un contexto de elevado endeudamiento público y altas tasas de interés.



