Elecciones al Congreso: Una oportunidad para transformar la política colombiana
Elecciones al Congreso: Oportunidad para transformar Colombia

Elecciones al Congreso: Una oportunidad para transformar la política colombiana

Este domingo, los colombianos se enfrentan a una decisión crucial en las elecciones al Congreso de la República. A menudo, estos comicios se ven opacados por noticias de compra de votos, trasteo de cédulas y escándalos de corrupción que invitan al cinismo y al nihilismo democrático. Sin embargo, no podemos caer en esa trampa, porque el Congreso es igual de importante que la Presidencia para el futuro de nuestro país.

El presidencialismo y la complejidad legislativa

Es comprensible que Colombia sea un país tan presidencialista. Prestar atención a un solo apellido es mucho más sencillo que entender el complejo tejemaneje del proceso legislativo. Nuestro mundo de redes sociales y populismo privilegia las narrativas de salvadores únicos, mientras que los ciudadanos, ocupados con sus vidas cotidianas, encuentran extenuante pensar en el Congreso, una institución marcada por la opacidad y prácticas clientelistas.

Sin embargo, el Congreso es fundamental para el futuro de Colombia. Durante este periodo presidencial, hemos visto cómo la Rama Legislativa hizo contrapeso a la retórica del presidente Petro. Los congresistas apoyaron reformas importantes como la tributaria, la pensional y una versión modificada de la laboral, pero también se opusieron a otras ideas como la de salud. Esta actuación, que desde Presidencia llaman bloqueo, es en realidad la democracia colombiana funcionando correctamente.

Escándalos y degradación institucional

Por supuesto, el Congreso no es ajeno a los escándalos. La corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres tuvo como epicentro el Senado y la Cámara de Representantes. Estos procesos, aún por definirse judicialmente, representan tal vez la peor muestra de degradación desde la parapolítica. Las listas de candidatos están plagadas de personas con investigaciones en curso o que representan el caudal político de condenados por múltiples delitos.

Sabemos que en días como este 8 de marzo, la cantidad de dinero y favores que se mueven para garantizar poderes regionales inamovibles es inconmensurable. El cinismo de las personas tiene una base en la realidad: durante muchos años, la política colombiana no se ha entendido sin el clientelismo y la corrupción.

Rostros de esperanza y transformación

Quedarnos con ese relato pesimista y no actuar sería un error grave. Porque también hemos conocido rostros de políticos que le apuestan a hacer las cosas de manera diferente. La honradez no es exclusiva de un sector político particular; candidatos ejemplares se encuentran en todas las listas y en todo el espectro ideológico.

Rendirnos ante los corruptos es dejarles vía libre para que sigan haciendo lo que quieran. Por eso es crucial salir a votar este domingo, con entusiasmo y con la esperanza de que la Colombia soñada se construye un paso a la vez. En el tarjetón, los colombianos encontrarán muchos candidatos y candidatas que le apuestan a la democracia, a la transparencia y a construir una historia distinta para nuestro país.

Votar bien no es solo un derecho, es el primer requisito para cambiar nuestro destino político. El Congreso necesita representantes que realmente trabajen por los intereses de la ciudadanía, no por agendas personales o grupales. Esta elección representa una oportunidad única para transformar la cultura política colombiana y avanzar hacia una democracia más sólida y transparente.