En una reciente entrevista, la embajadora de Colombia en Haití, Vilma Rocío Velásquez, realizó declaraciones de respaldo hacia la candidatura presidencial de Iván Cepeda, del Pacto Histórico. Ante esta situación, el senador Cepeda se distanció de los hechos y solicitó una investigación disciplinaria contra la funcionaria diplomática.
Declaraciones de la embajadora
Durante una conversación con el periodista Wendell Theodore, de Metropole Radio y Televisión, Velásquez afirmó: “Colombia ha cambiado (...). La Constitución no permite que se reelija el presidente, pero tenemos un candidato magnífico que es Iván Cepeda”. Estas palabras fueron interpretadas como un acto de proselitismo político por parte de una servidora pública.
Reacción de Iván Cepeda
El candidato presidencial del Pacto Histórico, quien ha sido señalado por otros aspirantes de contar con respaldo estatal, rechazó lo ocurrido. A través de su cuenta en X, Cepeda manifestó: “De ser cierta esta información, en cumplimiento de los principios que rigen mi acción política desde siempre, manifiesto de nuevo mi posición de que ningún servidor público debe intervenir en proselitismo político, en general, y en las actividades de mi campaña electoral, en particular. Corresponde a las autoridades competentes investigar disciplinariamente si se ha incurrido en estas conductas”.
Perfil de la embajadora
Vilma Rocío Velásquez Uribe fue designada como embajadora de Colombia en Haití a mediados de 2025. Anteriormente, se desempeñaba como cónsul en Puerto Príncipe. Es magíster en Bellas Artes Aplicadas de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, y ha dedicado su vida al trabajo artístico y a la lucha por la justicia social y la paz.
Tras la ruptura del primer proceso de paz en 1985, cuando su compañero sentimental, Rafael Valencia Muñoz, exmiembro del M-19, fue desaparecido en Colombia, Velásquez se vinculó con organizaciones de derechos humanos como la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y la Asociación de Familiares de Presos Políticos. También trabajó con cooperativas de comunidades indígenas y grupos de mujeres en procesos de industria artesanal. En 1991, se refugió en Suecia y se vinculó con la organización Brigadas Internacionales de Paz (PBI), donde fue representante legal y jefa de formaciones para voluntarios enviados a Colombia, México y Sri Lanka.



