Guerra de Trump en Irán desata crisis económica en Europa con inflación y menor crecimiento
La economía europea comienza a sufrir las consecuencias directas de la campaña militar iniciada por Donald Trump contra Irán, enfrentando un escenario de crecimiento más débil e inflación acelerada que amenaza con agudizar las presiones industriales, fiscales y políticas en toda la región continental.
Impacto económico inmediato y proyecciones sombrías
El conflicto militar, cuyo desenlace sigue siendo tan incierto como cuando comenzaron los primeros ataques hace un mes, está obligando a los países europeos a recortar sus expectativas de producto interno bruto mientras se preparan para un repunte de precios impulsado principalmente por la energía. Para un continente que recién comenzaba a dejar atrás los efectos del conflicto en Ucrania, el resultado parece ser un retorno parcial a las políticas utilizadas para superar esa crisis anterior.
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, señaló en un podcast de The Economist que el shock actual "probablemente va más allá de lo que podemos imaginar en este momento", añadiendo que esto "lleva a una especie de evaluación tardía de cuán grave es esta crisis actual".
Sectores industriales bajo presión y efectos en cadena
El impacto económico ya está afectando significativamente a sectores intensivos en recursos, con la industria química alemana -duramente golpeada por el último aumento de costos energéticos en 2022- advirtiendo sobre recortes en la producción dado que el estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado para el tráfico marítimo regular.
Christian Keller, jefe de investigación económica de Barclays, explicó la dinámica: "Está muy claro que los sectores intensivos en energía son los primeros y principales afectados. Pero cuanto más dure el conflicto, se trasladará a todos los sectores, a todos los precios de insumos".
La naviera Hapag-Lloyd AG enfrenta costos adicionales semanales de entre 40 y 50 millones de dólares por conceptos como combustible, seguros y almacenamiento, intentando recuperar parte mediante "cargas de contingencia y emergencia", según su director ejecutivo Rolf Habben Jansen.
Respuesta política y coordinación europea
Los ministros de Finanzas de la Unión Europea se reunieron este viernes para evaluar el impacto de la guerra y coordinar mejor las medidas de alivio, siendo informados por el director de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, en una videollamada organizada de urgencia.
El giro en la trayectoria de una región que hasta hace poco anticipaba una recuperación económica y una inflación moderada tras la turbulencia comercial del año pasado podría tener consecuencias significativas para la autonomía estratégica europea en un mundo con menor apoyo de Estados Unidos y una competencia más intensa de China.
Desafíos fiscales y respuestas monetarias
Financiar medidas de apoyo económico representa un desafío para muchos países europeos, ya que solo Alemania cuenta con un margen fiscal realmente relevante. Aun así, los datos de Francia publicados el viernes mostraron un déficit menor al previsto en 2025, lo que podría dar más margen a la segunda mayor economía de la zona del euro.
Antonio Barroso, analista senior de geoeconomía de Bloomberg Economics, señaló: "La política fiscal sigue siendo la principal herramienta para proteger a los votantes de la inflación. Aunque la investigación económica favorece apoyos focalizados para limitar incentivos a un mayor consumo de energía, las transferencias generalizadas podrían seguir siendo políticamente atractivas para los gobiernos. Sin embargo, no todos los países europeos tienen el margen fiscal para hacerlo".
Efectos en los consumidores y empresas minoristas
Los consumidores europeos ya perciben el impacto inflacionario: la proporción de hogares que espera un mayor aumento de precios en el próximo año ha subido "muy fuertemente", según la oficina de estadísticas de Francia. Next Plc, la empresa británica de moda, advirtió que podría aumentar los precios entre 1,5% y 2% si la guerra supera los tres meses, mientras Hennes & Mauritz AB, de Suecia, señaló que un conflicto prolongado podría generar efectos indirectos desde la energía que frenen el consumo.
Los datos de inflación de España del viernes -los primeros de una gran economía europea para marzo- mostraron un aumento menor de lo esperado, aunque la cifra se mantuvo muy por encima del objetivo de 2% del Banco Central Europeo.
Reino Unido y el desafío de las finanzas públicas
Reino Unido debe recurrir a unas finanzas públicas ya tensionadas para aliviar el costo de vida, lo que alimenta movimientos populistas en ambos extremos del espectro político. Andy Haldane, presidente de las Cámaras de Comercio Británicas y exresponsable de política monetaria del Banco de Inglaterra, advirtió: "El gobierno tendrá que actuar con extrema cautela en la forma en que amplía la red de apoyo esta vez. El margen de maniobra es muy limitado, Reino Unido está claramente en el foco de los mercados desde la perspectiva de la deuda pública".
Al igual que el Banco Central Europeo, los mercados prevén que el Banco de Inglaterra tendrá que elevar la tasa de interés para contener la inflación, en un contexto donde, según Haldane, "el riesgo de cometer errores exige cautela y prudencia, por más que aumenten las presiones políticas. No es momento para la audacia".
Coordinación internacional y perspectivas futuras
Una señal de cuán decididos serán los responsables de la política monetaria del Grupo de los Siete podría surgir el lunes, cuando los ministros de energía y finanzas se reúnan de forma virtual para coordinar respuestas. El ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure, resumió la magnitud del desafío al señalar: "Estamos en la intersección de problemas económicos, energéticos, inflacionarios y de banca central".
Con Alemania e Italia entre los países que ya evalúan recortes a sus proyecciones oficiales de crecimiento tras un panorama más sombrío presentado la semana pasada por el Banco Central Europeo, la región enfrenta uno de sus mayores desafíos económicos desde la crisis financiera global, en un contexto geopolítico marcado por la incertidumbre y la volatilidad energética.



