Perú elegirá presidente este domingo, en una jornada que vuelve a poner a prueba la estabilidad política del país. Tras una accidentada primera ronda electoral y un escrutinio que se prolongó durante casi un mes, los peruanos regresan a las urnas en un clima de incertidumbre y polarización.
Los candidatos y sus propuestas
La derechista Keiko Fujimori, heredera del fujimorismo y ganadora de la primera vuelta con el 17,92% de los votos, se enfrenta al izquierdista Roberto Sánchez, que obtuvo el 12,03%. Esta elección repite un patrón que ha caracterizado la política peruana en las últimas décadas: un enfrentamiento entre el fujimorismo y otro candidato, en el que el antifujimorismo suele jugar un papel determinante.
Para la segunda vuelta están convocados más de 27,4 millones de peruanos para elegir al noveno presidente en diez años, tras una década de inestabilidad política que ha llevado al país a tener ocho presidentes desde 2016, en una sucesión de destituciones promovidas desde el Parlamento. Quien gane, ya sea la líder del partido fujimorista Fuerza Popular o el líder del izquierdista partido Juntos por el Perú, obtendrá el derecho de gobernar por los siguientes cinco años.
Los discursos de cierre de campaña
En sus últimos discursos, Fujimori y Sánchez enfatizaron el eje de esta campaña, donde ambos se han culpado del “caos” del país y han prometido devolver la estabilidad. Keiko Fujimori prometió lograr la “reconciliación nacional” en solo cinco años, señalando que solo pretende gobernar durante un mandato, sin buscar la reelección inmediata, que impide la Constitución. Por su parte, Roberto Sánchez apeló a la unidad para restablecer la democracia y el equilibrio de poderes, al considerar que se ha roto en los últimos años con la actuación del fujimorismo y sus aliados políticos en el Congreso. “Abajo el fujimorismo, abajo la corrupción, porque vamos a derrotarlo, podemos ser pobres, pero no somos corruptos”, dijo el exministro de Castillo, que prometió como primera medida derogar las denominadas ‘leyes procrimen’ que promovió el fujimorismo junto a sus socios en el Legislativo.
Las encuestas y el empate técnico
Los candidatos se encuentran en un empate técnico a tres días de la segunda vuelta, según una encuesta presentada el jueves, día en que concluyó la campaña electoral. El sondeo realizado por Ipsos, presentado a clientes privados debido a la prohibición de difundir cifras una semana antes de la votación, muestra que Sánchez tiene una intención de voto del 43,8% y ha adelantado por muy poco a Fujimori, que registra el 43,2% de las preferencias. La diferencia de 0,6 puntos porcentuales está dentro del margen de error de 2,5% de esta encuesta, realizada el 3 de junio a unas 1.200 personas. El porcentaje de voto blanco y nulo ronda el 13%, con un 6,4% de votos blancos y un 6,6% de indecisos. Estos porcentajes, trasladados a votos válidos, significarían un 50,3% para Sánchez y un 49,7% para Fujimori. De acuerdo a esas cifras, Sánchez ha equilibrado la contienda electoral después del debate sostenido el domingo anterior. Así, la segunda vuelta se encaminaría a una definición similar a las dos anteriores elecciones, donde Kuczynski y Castillo derrotaron a Keiko Fujimori por apenas 40.000 votos de diferencia.



