Nuevo enfrentamiento entre el presidente Petro y el Banco de la República
El presidente Gustavo Petro lanzó una nueva crítica directa al Banco de la República este miércoles 11 de febrero de 2026, cuestionando abiertamente la política monetaria de la entidad y su comprensión de la realidad económica del país. En medio de un creciente distanciamiento entre el gobierno nacional y el Emisor, el mandatario defendió sus políticas económicas y negó que exista un impacto inflacionario significativo derivado del aumento del salario mínimo.
La pulla presidencial que revela la brecha conceptual
"Le falta caminar el campo al gerente de Banrepública", afirmó Petro en un mensaje dirigido directamente a Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República. Esta declaración se produce tras el reciente aumento de las tasas de interés al 10,25% por parte de la autoridad monetaria, decisión que según el Emisor busca asegurar un crecimiento estable a largo plazo, pero que para el presidente desconoce los avances económicos alcanzados.
El mandatario sostuvo que durante enero y lo que va de febrero de 2026 no se ha evidenciado un "estallido de precios", contradiciendo así los argumentos del banco central sobre las presiones inflacionarias. "Y nada que puede el gerente de Banrepública demostrar que el índice de precios al consumidor o inflación no tuvo casi nada que ver con el salario vital y corrió todo el mes de enero", escribió Petro en sus redes sociales.
Dos visiones enfrentadas sobre las causas de la inflación
Según la lectura del presidente, la inflación actual no estaría determinada principalmente por la cantidad de dinero en circulación ni por los incrementos salariales, sino por factores estructurales diferentes. Petro señaló que el principal componente de presión sigue siendo los alimentos, muchos de los cuales son producidos por campesinos que no son asalariados y, por tanto, no trasladan automáticamente los aumentos del salario mínimo a los precios finales.
Esta posición contrasta marcadamente con la del Banco de la República, cuyo gerente Leonardo Villar explicó recientemente que la decisión de aumentar tasas responde a la estrategia de inflación objetivo utilizada por la mayoría de bancos centrales. Villar destacó en una charla con el Grupo de Políticas Públicas que cuando las expectativas de inflación se elevan, la autoridad monetaria debe ajustar la tasa para llevarlas nuevamente hacia la meta establecida.
Fundamentos técnicos versus percepción presidencial
El gerente del Emisor reconoció que reducir tasas habría sido deseable desde el punto de vista del crecimiento económico, pero advirtió que hacerlo habría sido "totalmente inconsistente con el mandato constitucional" de la Junta Directiva y con la obligación de preservar el poder adquisitivo de la moneda colombiana.
Para el Banco de la República, la decisión busca anclar expectativas y evitar presiones inflacionarias a lo largo del año, considerando que el repunte de la inflación responde a una combinación de factores:
- El fuerte crecimiento del déficit primario del Gobierno
- El impulso de la demanda interna derivado de un mayor gasto público
- El impacto de las remesas y el ingreso cafetero
- Los incrementos del salario mínimo del 11% en 2025 y del 23% en 2026
Contexto inflacionario que agudiza las diferencias
El choque de visiones se produce en un contexto marcado por el dato de inflación de enero de 2026, que registró una variación mensual del 1,18% y llevó la inflación anual del 5,1% al 5,35%. Estos resultados dejaron atrás la narrativa de una desinflación sostenida y abrieron un escenario más exigente para la política económica, al confirmar señales de presión que ya se venían acumulando desde finales de 2025.
Para los analistas económicos, el dato de enero no solo cambió el punto de partida de 2026, sino que obligó a replantear expectativas en un entorno donde la indexación, el salario mínimo, el comportamiento regional de los precios y los dilemas de política monetaria ganan cada vez más peso en la discusión pública.
Proyecciones y consecuencias de la política monetaria
Los técnicos del Banco de la República proyectan que la inflación cerrará este año en 6,3%, por encima de la meta establecida, razón por la cual el aumento de tasas marca el inicio de un ciclo alcista orientado a contener las presiones sobre el costo de vida de los colombianos. La política monetaria en el país seguiría endureciéndose a lo largo del año, según indican las proyecciones oficiales del Emisor.
Este nuevo cruce de declaraciones entre el presidente Petro y el Banco de la República vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el origen real de la inflación en Colombia y los costos que las decisiones de política económica tienen para hogares y empresas, especialmente para aquellos de menores ingresos que son más vulnerables a las variaciones en los precios de los productos básicos.



