El debate sobre la permanencia de senadores en campaña presidencial
La reanudación de las sesiones en el Senado de la República estuvo marcada por intensos enfrentamientos verbales entre legisladores que simultáneamente aspiran a la Presidencia de Colombia. Este escenario ha reavivado el debate sobre si los congresistas deberían renunciar a sus curules cuando se lanzan como candidatos a la máxima magistratura del país.
Lo que establece la normativa vigente
Contrario a lo que podría suponerse, la legislación colombiana es clara al permitir que los miembros del Congreso mantengan sus escaños mientras compiten por otros cargos de elección popular. Esta disposición no es nueva y cuenta con precedentes recientes en la política nacional.
El caso más emblemático ocurrió hace cuatro años cuando Gustavo Petro, entonces candidato presidencial, conservó su curul senatorial que había obtenido en 2018 gracias a su segunda posición en las elecciones presidenciales anteriores. Petro lideraba la bancada del progresismo desde el Capitolio Nacional mientras realizaba su campaña hacia la Casa de Nariño.
Los protagonistas del actual debate
En el escenario electoral de 2026, cuatro senadores mantienen simultáneamente sus funciones legislativas y sus aspiraciones presidenciales:
- Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático
- Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico
- Aída Quilcué, senadora indígena y fórmula vicepresidencial de Cepeda
- Clara López Obregón, senadora petrista del Pacto Histórico
Durante la primera plenaria del periodo legislativo, Valencia y Cepeda protagonizaron un duro intercambio cargado de calificativos como "cobardía", "misógino" y "desvergonzada". En la misma sesión, el senador Jonathan Pulido se refirió a Cepeda como "el heredero de las Farc" y cuestionó a Quilcué por acumular aproximadamente 40 ausencias injustificadas.
Precedentes de renuncia voluntaria
Aunque la tendencia actual parece ser mantener los escaños, existen casos notables de renuncia voluntaria:
- Iván Duque en 2018 abandonó su curul en el Centro Democrático para dedicarse completamente a su campaña presidencial, que finalmente lo llevó a la Presidencia tras vencer a Gustavo Petro en segunda vuelta.
- Claudia López renunció al Senado ese mismo año para acompañar como fórmula vicepresidencial a Sergio Fajardo, siendo reemplazada por Jorge Londoño Ulloa, actual director del SENA.
Posiciones encontradas entre los candidatos
Frente a la posibilidad de abandonar sus curules, Paloma Valencia adoptó una postura condicional: "Vamos a ver. Depende de cómo esté la intensidad del Congreso. Por ahora, queremos venir acá porque los colombianos nos eligieron para seguir dando esta batalla". La senadora añadió que "no lo descarto porque si el Congreso se pone muy intenso y uno tiene que hacer campaña, se debe honrar el trabajo que tiene que hacer aquí".
Por su parte, Iván Cepeda se limitó a afirmar que no utilizará el escenario del Senado para fines proselitistas, aunque ni él ni su fórmula vicepresidencial Aída Quilcué se han referido explícitamente a una posible renuncia.
Un escenario legislativo convertido en arena política
La sesión del martes demostró cómo el Capitolio Nacional se ha transformado en un espacio de confrontación directa entre aspirantes presidenciales de izquierda y derecha, con transmisiones en señal abierta de televisión que amplifican estos enfrentamientos. Esta dinámica plantea interrogantes sobre la separación entre funciones legislativas y campañas electorales, especialmente cuando los mismos actores desempeñan ambos roles simultáneamente.
La situación se complejiza considerando que Clara López Obregón ha declarado que, aunque es petrista, mantendrá su curul hasta la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, momento en que -de no pasar a segunda vuelta- apoyaría la candidatura de Iván Cepeda.
Este panorama sugiere que, a menos que haya cambios legislativos o decisiones personales de los implicados, los colombianos seguirán viendo a sus candidatos presidenciales desempeñando funciones legislativas mientras compiten por la Presidencia, un fenómeno que mezcla poderes y responsabilidades en el año electoral más crucial para el país.



