En medio de las crecientes tensiones dentro de la derecha colombiana por la campaña presidencial, Tomás Uribe ha lanzado un enfático llamado a la unidad de la oposición, advirtiendo que las divisiones internas podrían terminar beneficiando al oficialismo. En una entrevista con Mañanas Blu 10:30, el hijo del expresidente Álvaro Uribe se refirió directamente a la confrontación con Abelardo de la Espriella, defendió la candidatura de Paloma Valencia y subrayó que, por encima de las diferencias internas, debe imponerse una lógica de racionalidad política.
Tomás Uribe insiste en la unidad de la oposición
Más que profundizar en los choques con Abelardo de la Espriella, Tomás Uribe centró buena parte de la conversación en la necesidad de cerrar filas. Su mensaje fue reiterativo: la oposición, dijo, enfrenta un escenario en el que “se une o muere”, una frase con la que buscó poner por encima de disputas personales una estrategia electoral común. Aunque evitó hacer ataques directos contra De La Espriella, sí cuestionó comportamientos dentro de esa campaña y sostuvo que ciertas actuaciones estarían contribuyendo a dividir a la oposición. Aun así, insistió en que la prioridad no debería ser una pelea entre sectores afines, sino evitar que esa fractura termine teniendo consecuencias políticas.
¿Qué dijo sobre Abelardo de la Espriella?
Uribe tomó distancia de una confrontación personal, pero dejó mensajes críticos. Al ser consultado por su relación con De la Espriella, dijo que llevaba meses sin hablar con él y evitó convertir la entrevista en un cruce de recriminaciones. Sin embargo, sí deslizó reparos sobre el tono de esa campaña e incluso mencionó que abogados estarían revisando información relacionada con supuestos vínculos de un estratega digital con sectores del petrismo, aunque dijo no podía pronunciarse más sobre ese tema. Más allá de esos señalamientos, el núcleo de su mensaje fue otro: según sostuvo, la oposición no puede dejarse llevar por agravios o emociones. “Tenemos que poner las emociones a un lado”, dijo al insistir en que el momento exige cálculo político.
Paloma Valencia, su única apuesta
Tomás Uribe también buscó despejar versiones sobre un supuesto doble respaldo del uribismo entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Negó que existan dos cartas dentro del mismo proyecto político y aseguró que, para él y para el expresidente Álvaro Uribe, la apuesta es Paloma Valencia. La presentó como una figura leal dentro de la oposición y como una candidatura capaz —según dijo— de aglutinar sectores diversos. Incluso defendió que la campaña busque ampliar apoyos más allá de sectores tradicionales de derecha, una línea que consideró necesaria para construir mayorías.
Oposición versus continuismo
Uno de los mensajes más repetidos por Tomás Uribe fue que, a su juicio, las viejas fracturas ideológicas o internas deben ceder ante una división política más amplia. En esa lógica, planteó que el escenario electoral se reduce hoy a una disputa entre oposición y continuismo, y que bajo ese marco deberían sumarse sectores diversos. Esa postura también la usó para defender alianzas amplias, incluso con sectores antes distantes. Cuando se le preguntó si eso implicaba dejar atrás agravios históricos dentro de la derecha, insistió en que el momento exige pragmatismo político.



