El candidato a la presidencia por el Partido Demócrata Colombiano, Miguel Uribe Londoño, arremetió de manera directa contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Las declaraciones se producen a diez meses del atentado que cobró la vida de su hijo, el exsenador y precandidato Miguel Uribe Turbay, perpetrado el 7 de junio de 2025. En una reciente entrevista concedida a la cadena regional Teleantioquia, el también economista y excongresista detalló lo que cataloga como una traición personal y política, marcando un distanciamiento absoluto con quien antes consideraba un aliado cercano.
Acusaciones de utilitarismo y humillación pública
Durante el espacio televisivo, Uribe Londoño no se guardó nada para referirse a la actitud del máximo líder del Centro Democrático. Afirmó tajantemente que el exmandatario evadió toda responsabilidad y se negó a sostener un encuentro frontal con él para aclarar las tensiones internas que rodearon la estructura de la campaña de su hijo.
"No quiso ponerme la cara. O sea, Álvaro Uribe (...) que hoy para mí es un hombre que fue mi amigo, pero es malo, es mentiroso, es tramposo y es manipulador", sentenció el aspirante presidencial en el canal regional. El origen de este choque radicaría en el manejo estratégico que la cúpula del partido le dio a la figura de Miguel Uribe Turbay. Hasta el momento de su asesinato, el joven legislador concentraba el respaldo absoluto de las bases para representar al uribismo en la actual contienda electoral.
Acusaciones de utilitarismo y humillación pública
El candidato del Partido Demócrata Colombiano denunció que su propio rol dentro del escenario partidista fue instrumentalizado con fines de cálculo burocrático. Según su relato, fue posicionado deliberadamente para frenar dinámicas internas y ejercer presión.
"Lo que hizo conmigo no se hace. Se me utilizó para ponerme de modo de contención en el Centro Democrático porque todo el Centro Democrático estaba con Miguel", explicó en su intervención. Esta maniobra buscaba, según sugiere, fragmentar los apoyos o intervenir en la influencia que su hijo ya había consolidado legítimamente en las diferentes facciones de la colectividad.
Para el padre del dirigente asesinado, la negativa del expresidente a sostener un diálogo aclaratorio posterior a estos movimientos constituyó una ofensa directa. Ante la audiencia de TeleAntioquia, lo definió en términos severos: "Resulta que no me quiso poner la cara, ninguna. No me dijo qué pasó y bueno, eso fue una humillación, esto es lo que está pasando".
Impacto inmediato en la contienda de 2026
Las revelaciones tienen un efecto directo en el mapa electoral de la derecha colombiana a pocas semanas de las urnas. Uribe Londoño, ahora desde una plataforma independiente, absorbe el descontento de un sector de la militancia que cuestiona el proceder del directorio tras la crisis de seguridad de 2025. Las disputas por el manejo del poder y la lealtad partidista pasaron de las reuniones privadas a la televisión abierta, oficializando la ruptura de una de las familias políticas con mayor peso electoral en el país frente a la dirigencia tradicional.



