Contraloría de Bogotá inicia procesos fiscales por $1.439 millones en contratos viales de Puente Aranda
La Contraloría de Bogotá ha puesto en marcha procesos de responsabilidad fiscal por más de $1.439 millones relacionados con contratos de malla vial en la localidad de Puente Aranda. Esta decisión se tomó tras los hallazgos detectados en auditorías realizadas durante los años 2024 y 2025, que revelaron irregularidades en el manejo de recursos públicos.
Jornada de control social y fiscalización especial
El anuncio se realizó en el marco de la segunda jornada de control social adelantada en Puente Aranda, donde el contralor Juan Camilo Zuluaga Morillo informó además sobre una actuación especial de fiscalización para revisar en detalle un contrato recientemente liquidado. Este contrato corresponde a obras de malla vial en la zona industrial del sector, específicamente en el tramo 1, que había sido objeto de seguimiento constante a través del programa 'Vamos a la Obra'.
Durante la jornada, la Contraloría realizó visitas técnicas a los tramos 1 y 4 de las obras de malla vial que se ejecutan con recursos de valorización. Paralelamente, se desarrolló un espacio de diálogo con la ciudadanía y veedores, donde el jefe del organismo escuchó problemáticas relacionadas con estas intervenciones.
Hallazgos fiscales específicos
Los hallazgos fiscales identificados por el organismo de control superan los $1.439 millones y están asociados a recursos del Fondo de Desarrollo Local:
- Contrato de obra pública No. 263 de 2022: Se evidenció un reconocimiento indebido tras la modificación de precios unitarios, lo que derivó en un mayor valor pagado.
- Contrato 319 de 2020: Vinculado a estudios y diseños de obras de malla vial que no fueron utilizados en su totalidad, pese a haber sido pagados completamente.
Declaraciones del contralor
"Detrás de cada hallazgo hay una realidad: obras que se demoran, recursos que no se aprovechan completamente, decisiones que afectan la calidad de vida de la gente. Por eso adelantamos los procesos de responsabilidad fiscal correspondientes para determinar los posibles daños al patrimonio público", afirmó el contralor Zuluaga Morillo.
El funcionario hizo un llamado a fortalecer el control social como herramienta de transformación: "Cuando la ciudadanía participa, el control fiscal se vuelve más fuerte, más oportuno y efectivo".
Compromiso de continuidad
La Contraloría de Bogotá indicó que continuará trasladando el control fiscal del escritorio al territorio, con el objetivo de fortalecer la participación ciudadana y consolidar la vigilancia sobre los recursos públicos en la capital. Esta estrategia busca garantizar que los procesos de fiscalización sean más transparentes y cercanos a las comunidades afectadas por las obras públicas.
La entidad mantendrá su enfoque en la revisión detallada de contratos y la identificación de posibles irregularidades que puedan afectar el patrimonio público y la ejecución adecuada de obras de infraestructura vial en la ciudad.



