Escándalo de corrupción en la UNGRD lleva a captura de congresistas electos
Uno de los casos de corrupción más resonantes del gobierno del presidente Gustavo Petro ha dado un giro trascendental este miércoles, cuando la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia ordenó la captura de los congresistas electos Wadith Manzur y Karen Manrique. La medida judicial se enmarca dentro de las investigaciones por presuntas irregularidades en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), una entidad clave para la atención de emergencias en Colombia.
Evaluación de pruebas y decisión judicial
La decisión de la Corte Suprema se produjo luego de que el alto tribunal evaluara minuciosamente las pruebas recopiladas en el proceso investigativo. Este busca esclarecer cómo se habrían utilizado recursos públicos de la UNGRD en un esquema que, según las autoridades, podría involucrar a varios funcionarios y dirigentes políticos de alto nivel.
En los últimos días, se había especulado ampliamente que la Corte Suprema podría ordenar capturas contra hasta seis funcionarios relacionados con las investigaciones por presuntos hechos de corrupción en la UNGRD. Sin embargo, tras un análisis exhaustivo del material probatorio, el tribunal determinó que únicamente Wadith Manzur y Karen Manrique serían objeto de esta medida restrictiva de la libertad, lo que subraya la gravedad de las acusaciones en su contra.
Contexto del caso y repercusiones políticas
Este caso representa uno de los mayores escándalos de corrupción que ha enfrentado la administración Petro, generando un impacto significativo en la confianza pública hacia las instituciones. La investigación se centra en las presuntas irregularidades en la gestión de recursos destinados a la prevención y atención de desastres, un área crítica para la seguridad nacional y el bienestar de los colombianos.
La orden de captura contra Manzur y Manrique marca un hito en el proceso, ya que ambos son figuras políticas electas, lo que podría tener repercusiones en el ámbito legislativo y en la dinámica de poder dentro del Congreso. Las autoridades continúan trabajando para desentrañar los detalles del esquema de corrupción, que se sospecha involucraba desvíos de fondos y malversación de recursos.
El desarrollo de este caso sigue en curso, con la expectativa de que nuevas revelaciones y acciones judiciales puedan surgir en las próximas semanas, manteniendo la atención nacional sobre la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública.



