Luego de que el presidente Gustavo Petro criticara en reiteradas oportunidades el sistema electoral del país, la presidenta del Consejo Gremial Nacional, Natalia Gutiérrez, cuestionó esta postura y convocó al Consejo de Estado a declarar al presidente en desacato.
Críticas a la postura presidencial
“Quien no respeta el sistema electoral, quien no respeta a los jueces y quien no respeta la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas, no está defendiendo la democracia: la está debilitando desde adentro”, escribió Gutiérrez en su cuenta en X. Destacó que el jefe de Estado no debe utilizar su cargo para “sembrar sospechas sobre las elecciones y hablar de fraude sin pruebas suficientes”.
La dirigente gremial aseguró que es inaceptable que se pongan en duda las elecciones, cuyo proceso ha sido reconocido por las autoridades y acompañado por observadores internacionales como la Unión Europea, la Organización de los Estados Americanos y más de 1.000 observadores internacionales de 26 organizaciones. Por eso aseveró que el respaldo del país a la Registraduría y a las autoridades electorales debe ser claro.
Defensa de la institucionalidad
Insistió en que se debe defender la independencia, legitimidad y labor de las autoridades electorales: “No es defender a un gobierno ni a un partido: es defender la democracia y el voto de los ciudadanos”.
“Los resultados electorales no se reconocen por etapas ni por conveniencia. Reconocer tarde los escrutinios de primera vuelta, pero guardar silencio frente al respeto anticipado por la segunda, no despeja las dudas, sino que las agrava. Y quien no se aparta de manera clara, pública e inequívoca de este tipo de comportamientos termina avalando, por omisión, una conducta que erosiona la institucionalidad”, afirmó la también presidenta de Acolgen.
Llamado a la coherencia
Gutiérrez aseguró que, si bien desde el sector productivo creen en el diálogo, también defienden valores irrenunciables: institucionalidad, reglas claras, estabilidad, confianza, inversión, empleo y respeto por la ciudadanía, la democracia y la Constitución.
“Por eso hay que decirlo sin ambigüedades: frente a la participación indebida en política, el discurso de fraude sin pruebas y el desconocimiento de decisiones judiciales, el país no puede guardar silencio. Defender la democracia exige poner límites claros a quienes pretenden erosionarla desde el poder”, concluyó.



