Contratos millonarios de familiares de ministra Kadamani generan controversia
La ministra de las Culteras, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani, se encuentra en medio de una creciente polémica tras conocerse que tanto su hermano como su madre han firmado contratos con el Estado colombiano que suman más de 933 millones de pesos. Los documentos, disponibles en el portal de Datos Abiertos que recopila información de SECOP II, han generado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés.
Los contratos del hermano: Salim Kadamani
El diseñador de modas Salim Kadamani, hermano de la ministra, suscribió varios contratos que totalizan COP 333 millones. Entre los más destacados se encuentran:
- Un contrato con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) por COP 50.448.000, firmado el 25 de febrero de 2025, para prestar servicios profesionales de apoyo administrativo en la Dirección de Apropiación.
- Una prórroga de tres meses por COP 25.224.000, también suscrita el mismo día.
- Un acuerdo con la Dirección de Apropiación por COP 137.575.900, celebrado el 24 de enero de 2025.
- Un contrato con el Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones Exteriores por COP 120 millones, firmado poco antes de la entrada en vigor de la Ley de Garantías, para apoyar actividades de gestión cultural.
Estos dos últimos contratos son simultáneos y se extenderán hasta el 23 y 31 de diciembre, respectivamente.
Los contratos de la madre: Alexandra Fonrodona Montoya
Por otro lado, Alexandra Fonrodona Montoya, madre de la ministra, ha firmado contratos con el Estado que suman aproximadamente COP 600 millones. La representante a la Cámara Jennifer Pedraza reveló que tres contratos suscritos en enero de 2026 totalizan COP 313 millones con entidades como el Ministerio del Interior, el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud.
"Con los tres contratos de 2026, la señora Fonrodona pasó de tener un ingreso mensual de casi 12 millones a más de 26 millones de pesos", advirtió la congresista Pedraza. Los detalles incluyen:
- Un contrato con la Superintendencia de Salud por COP 126 millones.
- Un acuerdo con el Ministerio de Salud por COP 116 millones.
- Un contrato con el Ministerio del Interior por COP 70 millones por prestación de servicios.
Además, Fonrodona firmó contratos en años anteriores: uno en 2025 por COP 141 millones, otro en 2024 por COP 92 millones y se reportó uno en 2023 por COP 48 millones.
La defensa de la ministra Kadamani
Frente a las acusaciones, la ministra Yannai Kadamani emitió un comunicado en el que defendió la legalidad de los contratos y negó cualquier intervención en los procesos. "No he intervenido, ni incidido en ningún proceso de contratación en los que haya participado mi madre o hermano", afirmó la funcionaria.
Kadamani argumentó que, según la normativa colombiana, las inhabilidades por parentesco solo se configuran cuando existe relación directa con la entidad o sector bajo la autoridad del servidor público. "En los casos sobre lo que se especula, no se presenta ninguna de esas condiciones. Por tanto, no hay restricción legal que impida su eventual vinculación contractual con el Estado en ámbitos distintos al sector bajo mi responsabilidad", explicó.
La ministra también aseguró que sus familiares son "profesionales con trayectoria propia en un campo especializado" y tienen derecho a participar en procesos contractuales conforme a la ley. Además, aclaró que la declaración de parentesco se realizó en el Sistema de Información y Gestión del Empleo Público (SIGEP) y afirmó no tener "ningún conflicto de interés que declarar".
La polémica continúa generando debate sobre los límites éticos en la contratación estatal y la transparencia en la administración pública, mientras la oposición política exige mayores explicaciones sobre estos contratos millonarios.



