La batalla legal entre el pop y la tecnología ha escalado a un nuevo nivel de tensión. Lo que parecía un detalle estético en las cajas de electrodomésticos terminó convirtiéndose en un expediente judicial en California, donde Dua Lipa reclama 15 millones de dólares a Samsung Electronics. La disputa, lejos de enfriarse, tomó fuerza este martes cuando el gigante surcoreano decidió romper el silencio y defender su postura frente a lo que consideran un malentendido de buena fe.
El origen de una foto de 15 millones de dólares
La controversia nació el pasado 8 de mayo, cuando el equipo legal de la cantante británica radicó la demanda alegando que su rostro fue usado sin permiso ni compensación en los empaques de televisores comercializados desde el año pasado. Según reveló la revista Variety, la imagen en cuestión captura a la intérprete de “Levitating” durante un festival estadounidense en 2024, una captura sobre la cual ella posee los derechos de autor.
Aunque la artista solicitó formalmente el retiro de su imagen, el documento judicial sostiene que la respuesta inicial de la compañía fue “indiferente y desdeñosa”. Sin embargo, la versión de la multinacional apunta a una dirección distinta. Samsung explicó que el uso de la fotografía en 2025 tenía como fin mostrar la variedad de contenidos de socios externos disponibles en sus dispositivos, confiando plenamente en la cadena de permisos de sus aliados comerciales.
Una garantía externa bajo la lupa judicial
Para la firma tecnológica, no hubo intención de saltarse las normas. “La imagen se utilizó únicamente tras recibir la garantía explícita del socio de contenido de que se había obtenido el permiso, incluso para las cajas de venta al público”, declaró la empresa en un comunicado remitido a Efe. Con este argumento, Samsung niega cualquier “uso indebido intencional”, trasladando la responsabilidad hacia la verificación previa de los derechos de propiedad intelectual por parte de sus colaboradores.
A pesar del choque mediático, la marca aseguró que “respeta profundamente” a Dua Lipa y sus derechos de imagen, dejando la puerta abierta a una “resolución constructiva” con el equipo de la ganadora de tres premios Grammy. Mientras tanto, el mundo del entretenimiento observa de cerca cómo una de las figuras más influyentes del pop —embajadora de marcas de lujo como Chanel y Porsche— defiende su identidad visual frente a uno de los mayores distribuidores de tecnología del planeta.



