Exdirector de la Ungrd mantiene firme su compromiso de colaboración judicial
La situación judicial de Olmedo López Martínez, quien se desempeñó como director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), adquiere un nuevo giro tras la publicación de una carta personal en la que reafirma su determinación de cooperar con las autoridades, a pesar de los múltiples obstáculos que han caracterizado su proceso legal.
Ratificación de colaboración ante presiones externas
En el documento, debidamente firmado y acompañado de su huella dactilar, López asegura que su decisión de proporcionar información relevante a las autoridades judiciales se mantiene completamente intacta. El exfuncionario, quien actualmente se encuentra privado de la libertad, reveló que ha enfrentado presiones constantes, amenazas directas e incluso ofrecimientos de soborno durante el desarrollo de las investigaciones.
"Esta decisión de decir la verdad no ha estado exenta de presiones, riesgos e intentos de interferencia", escribió López en lo que denominó su 'carta a Colombia', destacando la complejidad del entorno en el que se desarrolla su proceso.
Obstáculos procesales y disposición continua
Entre las dificultades mencionadas, el exdirector de la Ungrd explicó que se incluye la no aprobación del preacuerdo previamente suscrito con la Fiscalía General de la Nación, situación que ha generado retrasos significativos en su proceso judicial. A pesar de este contratiempo, reiteró de manera enfática su voluntad de continuar aportando información crucial para el esclarecimiento de los hechos.
"Continuaré cooperando y atendiendo cada llamado a las autoridades. Si la justicia requiere más, habrá más", señaló López, dejando entrever la posibilidad de nuevas revelaciones importantes dentro del escándalo de corrupción que ha impactado directamente al actual Gobierno nacional.
Revelaciones sobre presunta estructura corrupta
En su comunicación escrita, López sostiene que desde el inicio mismo de las investigaciones optó por entregar pruebas contundentes y documentación relevante a la Fiscalía, lo que permitió destapar la existencia de un presunto "cónclave" operando desde la Casa de Nariño. Según su versión de los hechos, este espacio habría servido específicamente para coordinar acciones destinadas a corromper congresistas y direccionar contratos públicos de manera irregular.
"Un espacio en el que coordinaban acciones dirigidas a corromper congresistas y direccionar contratos", afirmó el exfuncionario, proporcionando detalles sobre el mecanismo de operación de esta presunta estructura.
Nombres de involucrados y respaldo probatorio
El exdirector de la Ungrd también aseguró haber proporcionado a las autoridades los nombres de varios de los presuntos involucrados, incluyendo tanto exfuncionarios del Gobierno nacional como congresistas en ejercicio. López enfatizó que estas acusaciones no corresponden a versiones aisladas ni afirmaciones carentes de sustento probatorio.
"No se trata de versiones aisladas ni de afirmaciones sin sustento", declaró, al tiempo que defendió la veracidad absoluta de sus declaraciones ante las instancias judiciales correspondientes.
Coherencia testimonial y estructura corrupta
En ese mismo sentido, agregó que su testimonio ha encontrado respaldo consistente en otras declaraciones dentro del proceso investigativo. "Mis declaraciones son veraces y han sido respaldadas por pruebas y por otros testimonios que coinciden con lo que he venido revelando", indicó el exfuncionario, subrayando la coherencia de su relato con otras evidencias recopiladas.
De acuerdo con la perspectiva de López, estos elementos probatorios han permitido evidenciar que el caso no responde a hechos individuales o aislados, sino a una estructura más amplia y organizada de corrupción que operó sistemáticamente al interior de la entidad a su cargo.
Impacto en la confianza institucional
Asimismo, sostuvo que las revelaciones proporcionadas han contribuido significativamente a esclarecer la forma en que se habrían desviado recursos económicos de la Ungrd, afectando de manera grave la confianza ciudadana en el manejo transparente de los fondos públicos destinados a la gestión del riesgo de desastres.
Decisión judicial pendiente
En paralelo a estas declaraciones, se espera una decisión judicial clave en el proceso: la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá deberá definir si avala el nuevo preacuerdo firmado entre López y la Fiscalía General de la Nación. El exfuncionario ya reconoció formalmente su responsabilidad en delitos como peculado por apropiación y concierto para delinquir, comprometiéndose además a devolver los recursos que fueron apropiados de manera irregular durante su gestión al frente de la Ungrd.



