Procesos judiciales se intensifican contra cercanos al gobierno de Petro
A menos de cinco meses de que finalice el gobierno del presidente Gustavo Petro, varios de los escándalos que han marcado su administración comienzan a materializarse en decisiones judiciales concretas. La justicia colombiana no solo está investigando penalmente a numerosas figuras de confianza del mandatario, sino que estos procesos están impactando aspectos fundamentales de su gestión, incluyendo su campaña presidencial y políticas emblemáticas como la reforma a la salud.
Órdenes de captura y altos funcionarios implicados
La Corte Suprema de Justicia confirmó recientemente la orden de captura en contra de Carlos Ramón González, exmiembro del M-19 y una de las personas más cercanas al presidente Petro. González, quien fungió como director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), enfrenta imputaciones por lavado de activos, peculado por apropiación y cohecho por dar u ofrecer, relacionados con el presunto saqueo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Junto a González, los exministros Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco permanecen recluidos en guarniciones militares por el mismo caso de la UNGRD. Ambos enfrentan cargos por concierto para delinquir, cohecho por dar u ofrecer e interés indebido en la celebración de contratos. La magistrada Alma Chamat estudia actualmente el recurso de apelación presentado por sus defensores para que puedan enfrentar el proceso en libertad.
Doble imputación a Ricardo Roa y efectos en campaña presidencial
La situación de Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol y viejo alfil del mandatario, ha tomado un giro crítico con su reciente citación a doble imputación. Los cargos se relacionan con la presunta violación de topes de campaña durante las elecciones de 2022-2026 y la compra de un apartamento revelada por EL TIEMPO. Este caso tiene implicaciones profundas, ya que pone en entredicho la legalidad de parte de los fondos que financiaron la campaña que llevó a Petro a la Presidencia.
La investigación fiscal, que avanzaba desde la administración de Francisco Barbosa, tomó mayor impulso después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) encontrara inconsistencias por más de 5.300 millones de pesos y compulsara copias al ente acusador. Paralelamente, continúa otra línea de investigación sobre los famosos chats entre Armando Benedetti y Laura Sarabia, donde el hoy ministro menciona 15.000 millones de pesos obtenidos para ganar las elecciones.
Más implicados y escándalos en desarrollo
La lista de funcionarios procesados se extiende con nombres significativos:
- Juliana Guerrero, quien ascendió rápidamente en el gobierno y estaba destinada a ser viceministra de la Juventud, fue citada a imputación tras descubrirse que poseía un título profesional falso.
- Sandra Ortiz, consejera para las Regiones, se encuentra recluida en la Escuela de Carabineros como presunta intermediaria en la entrega de 4.000 millones de pesos de la UNGRD a los entonces presidentes del Senado y la Cámara.
- César Manrique, otro exintegrante del M-19, figura como prófugo con circular roja de Interpol por presuntamente apropiarse de 3.000 millones de pesos de la UNGRD.
Escándalo de salud y perspectivas judiciales
El exasesor del Dapre Jaime Ramírez Cobo aparece vinculado a un nuevo escándalo mencionado por el propio presidente Petro: el turbio nombramiento de interventores de EPS que habrían contribuido al colapso del sistema de salud. Las autoridades judiciales consideran inminente que se proceda en este asunto antes del 7 de agosto, cuando finaliza el actual gobierno.
La acumulación de procesos judiciales contra figuras cercanas al presidente Petro marca un momento crítico en la administración, con implicaciones que trascienden lo penal para afectar la legitimidad de políticas públicas fundamentales y la transparencia del sistema político colombiano.



