Captura de congresistas por escándalo en la UNGRD genera incertidumbre política
En un nuevo golpe a la credibilidad institucional, los representantes a la Cámara Wadith Manzur del Partido Conservador y Karen Manrique de la curul de paz han sido capturados por su presunta participación en el saqueo a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. La Corte Suprema de Justicia investiga a ambos políticos por el delito de cohecho impropio, tras lo cual se entregaron voluntariamente a las autoridades cumpliendo la orden de captura emitida por el alto tribunal.
Reelección en medio del escándalo judicial
La situación adquiere especial relevancia política considerando que ambos congresistas fueron reelegidos en las votaciones del pasado 8 de marzo. Manzur logró dar el salto de la Cámara al Senado con un respaldo de más de 134.000 votos, mientras Manrique obtuvo 5.640 sufragios que le garantizaban renovar una de las 16 curules de paz. Esta circunstancia plantea interrogantes fundamentales sobre el futuro de estos cargos en el próximo periodo legislativo 2026-2030.
Activación de la figura constitucional de silla vacía
Por encontrarse oficialmente capturados mientras se les juzga por delitos relacionados con corrupción, ambos políticos quedan inmediatamente inhabilitados para ejercer sus funciones durante lo que resta del actual periodo legislativo, comprendido entre este 16 de marzo y el próximo 20 de julio. La Constitución establece que en estos casos se activa automáticamente la figura de la silla vacía, mecanismo que impide que cualquier persona, incluidos los siguientes en la lista de votación de cada partido, pueda asumir temporalmente esos cargos.
El artículo 134 de la Carta Magna es explícito al señalar que "en ningún caso podrán ser reemplazados" quienes enfrenten procesos por delitos dolosos contra la administración pública, como ocurre con Manzur y Manrique. La norma se extiende incluso a quienes tengan faltas temporales por orden de captura dentro de procesos penales, lo que técnicamente dejaría vacantes tanto la curul del Partido Conservador en el Senado como la de Manrique en la Cámara.
Debate jurídico sobre interpretaciones legales
Expertos constitucionales han abierto un intenso debate sobre las posibles interpretaciones de esta situación legal. Algunos juristas argumentan que, al no existir una condena firme, la aplicación de la silla vacía podría ser reversible si eventualmente se revoca la medida de aseguramiento o si los congresistas son absueltos en el proceso judicial. En tal escenario, tanto los políticos como sus partidos podrían reclamar legítimamente el derecho a ocupar las curules obtenidas en las urnas.
Evidencia acumulada por la Corte Suprema
La investigación judicial avanza con sustento en múltiples pruebas recopiladas por la Corte Suprema de Justicia. El alto tribunal cuenta con documentos oficiales, grabaciones de audio, testimonios clave y otros elementos probatorios que apuntarían a la responsabilidad de los congresistas en el escándalo de la UNGRD. Según las pesquisas, los legisladores habrían dado su aval a créditos de la Nación a cambio de cupos indicativos, configuración típica del delito de cohecho impropio por el que son investigados.
La captura de Manzur y Manrique se suma a una extensa lista de políticos y funcionarios vinculados al saqueo de la entidad creada para gestionar riesgos de desastres, profundizando la crisis de confianza en las instituciones públicas y planteando serios desafíos al sistema de justicia colombiano en su lucha contra la corrupción estructural.



