David Murcia Guzmán rompe el silencio y acusa a Abelardo de la Espriella
En una entrevista exclusiva con el periodista Daniel Coronell, David Murcia Guzmán, el cerebro detrás de la polémica empresa DMG, rompió años de silencio para lanzar graves acusaciones contra el actual candidato presidencial Abelardo de la Espriella. Las declaraciones fueron realizadas desde un pequeño recinto de la guardia en la cárcel La Picota de Bogotá, donde Murcia se encuentra recluido.
Los 5.000 millones de pesos que nunca fueron devueltos
El fundador de DMG aseguró que De la Espriella, quien en su momento fungió como su abogado defensor tras su captura, recibió 5.000 millones de pesos en efectivo y nunca los devolvió, pese a retirarse abruptamente de su representación durante la audiencia de legalización de captura. "Interpuse esa queja porque ya era hora de denunciar el abuso que se cometió por parte de un abogado que me defendió mal y abusó de mi confianza en todos los aspectos. Se quedó con mi dinero", afirmó Murcia con contundencia.
Según el relato detallado del empresario, la defensa proporcionada por De la Espriella fue perjudicial para su proceso judicial. "Yo no he tenido oportunidad de defenderme como debe ser por culpa de esa mala defensa", señaló, añadiendo que incluso un abogado recién graduado habría ejercido una mejor representación legal. "Lo único que hizo fue perjudicarme", expresó con evidente frustración.
Los pagos adicionales y la gestión con congresistas
Además de los 5.000 millones mencionados, Murcia reveló otros pagos sustanciales realizados al entonces abogado. Entre ellos, destacó 760 millones de pesos que, según su versión, fueron solicitados específicamente para "mover unas fichas en el Congreso".
De acuerdo con el testimonio, el dinero tenía como propósito frenar una iniciativa legislativa relacionada con el movimiento de dinero en efectivo y tarjetas prepagadas, actividad que impactaba directamente la operación de DMG. "Él vino y me dijo que necesitaba los 760 millones porque hay que tocar algunos congresistas para que estén en contra de esa ley", relató Murcia, aclarando enfáticamente que la iniciativa no fue suya sino del propio De la Espriella.
El empresario reconoció que, en su momento, no dimensionó completamente el alcance de esas gestiones. "Si hablamos de tocar congresistas, me imagino que es ponerles plata en el bolsillo para que favorezcan una ley", manifestó, agregando que hoy entiende claramente que tales acciones constituyen actos de corrupción.
Conflicto de intereses y el "show mediático" de la captura
Murcia abordó también lo que calificó como un evidente conflicto de intereses por parte de su entonces defensor. Sostuvo que De la Espriella mantenía relaciones cercanas con el Gobierno de la época y con el entonces fiscal general Mario Iguarán, conexiones que, según su perspectiva, afectaron negativamente su defensa.
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista fue cuando Murcia describió las circunstancias de su captura. Afirmó que, tras conocerse la orden de captura en su contra, solicitó organizar su entrega voluntaria a las autoridades. Sin embargo, aseguró que su abogado le hizo creer que coordinaba con la Fiscalía mientras, en realidad, se facilitaba su ubicación en Panamá para concretar su detención de manera espectacular.
"El show mediático de que capturaron a David Murcia Guzmán… realmente eso fue un show", declaró con amargura, insistiendo en que su intención genuina era entregarse de manera voluntaria y sin alharacas.
Las consecuencias y temores actuales
Finalmente, Murcia aclaró que su objetivo no es afectar la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella, señalando que fue el propio candidato quien lo mencionó primero en el contexto electoral. No obstante, expresó temor por su seguridad y la de su familia tras realizar estas declaraciones públicas.
"Si algo les ocurre, responsabilizo al aspirante presidencial", afirmó con solemnidad, dejando claro que asume los riesgos que conlleva romper un silencio de años con acusaciones de esta magnitud contra una figura política en plena contienda electoral.
La entrevista completa revela no solo detalles financieros específicos, sino también dinámicas de poder, posibles actos de corrupción legislativa y complejas relaciones entre el mundo legal, político y empresarial en uno de los casos más emblemáticos de la historia judicial reciente de Colombia.



