Una victoria que preocupa
La periodista Cecilia Orozco ha expresado su pesar por los millones de ciudadanos que, según ella, votaron engañados en las últimas elecciones presidenciales. En su columna, afirma que el triunfador representa un retroceso democrático y que su discurso del 21 de junio fue hueco, artificioso y contradictorio.
El pasado del presidente electo
Orozco recuerda que el nuevo mandatario, hace 23 años, se acercó a paramilitares como Mancuso, alias Báez y alias El Tuso Sierra para servir de puente con el gobierno, las cortes y el Congreso. Señala que fue abogado, aliado y amigo de narcos y defraudadores, y que su fortuna se construyó con esos pagos. Por ello, duda de que pueda convertirse en un dirigente sabio y equilibrado.
Apoyos y celebrantes
La columnista indica que los grupos privados y públicos que financiaron su campaña celebran la victoria sin reparos éticos, citando la frase atribuida a Franklin D. Roosevelt sobre el dictador Somoza: "Somoza puede ser un hijo de p… pero es nuestro hijo de p…". Advierte que pronto veremos una "patria" plutocrática que imita la era Trump.
El círculo cercano del ganador
Orozco enumera a varios futuros ministros y directores del círculo del presidente electo. Menciona a Carlos Alonso Lucio, jefe programático, exguerrillero y consejero de paramilitares, condenado por falsa denuncia y estafa. A Jaime Beltrán, gerente de campaña para regiones, destituido como alcalde de Bucaramanga por doble militancia. A Carlos Andrés Ríos, gerente de campaña y accionista de Estaco, que aspira a dirigir la UNGRD pese a conflictos de interés. A Carlos Suárez, estratega publicitario que ha recibido $1.925 millones en honorarios a través de una firma opaca que ha asesorado a políticos como Dilian Francisca Toro, Clara Luz Roldán, Álex Char y Alejandro Ordóñez. A Joaquín Gutiérrez, secretario privado, agente liquidador de Odebrecht y socio de empresas de salud.
Conclusión
La periodista concluye que el entramado de negocios potenciales es largo y que la "patria milagro" podría consistir en la privatización forzada del Estado para favorecer a un grupillo de privilegiados. Lamenta que Colombia haya elegido un remedio peor que la enfermedad.



