Tareck El Aissami, otrora figura clave del chavismo y exvicepresidente de Nicolás Maduro, ha roto su silencio desde la prisión. Tras más de dos años de detención, enfrenta un juicio en el que ha expuesto el funcionamiento interno del chavismo y las torturas que, según afirma, ha padecido, así como los presuntos responsables de estas.
El juicio por la trama Pdvsa-Cripto
El proceso judicial por la conocida trama Pdvsa-Cripto comenzó hace semanas. Aunque no es público, la información ha llegado a la prensa de manera extraoficial y a través del exfiscal Zair Mundaray, quien se encuentra exiliado. El 8 de mayo de 2026, El Aissami ofreció detalles sobre su detención y el proceso, apuntando directamente a las cúpulas del Ministerio Público por presuntas violaciones a los derechos humanos.
Condiciones de reclusión inhumanas
El Aissami describió su captura el 9 de abril de 2024 como arbitraria. Según su testimonio, policías ingresaron a su hogar, maltrataron a su esposa y lo golpearon. Desde entonces, no ha visto a su familia. Su celda en Fuerte Tiuna, de apenas tres metros cuadrados, fue un sitio de castigo donde sufrió tortura lumínica: un reflector encendido las 24 horas durante ocho meses. También denunció privación sensorial y de higiene, con prohibición de cortarse el cabello o las uñas, en un intento de destruir su dignidad, y un aislamiento total de su familia y abogados por más de dos años.
Confesiones bajo coacción
El exministro de Petróleo, acusado de corrupción y de la presunta desaparición de más de 20.000 millones de dólares en Pdvsa a través de criptomonedas, aseguró que sus confesiones y delaciones fueron obtenidas bajo coacción, amenazas o mediante el uso de drogas durante los interrogatorios.
Señalamientos contra Tarek William Saab
Uno de los puntos más álgidos fue la acusación directa contra el fiscal general Tarek William Saab, recientemente destituido por Delcy Rodríguez. El Aissami relató visitas de Saab a su celda cargadas de violencia psicológica. Saab le habría dicho: “Hoy te odia todo el país, pero yo voy a encargarme de que te odie todo el universo”, amenazándolo con vincularlo al caso del rapero Canserbero. Además, se burlaba de sus condiciones de reclusión y le instaba a “aferrarse al Corán”, advirtiéndole que no volvería a ver a su esposa ni a sus hijos. “Paisano, estás vivo porque el presidente así lo permite, pero si fuera por mí no respirarías”, habría sentenciado Saab.
El rol del fiscal Eddy Rodríguez
La defensa de Antonio José Pérez Suárez, exvicepresidente de Pdvsa, recusó al fiscal Eddy Rodríguez. Según el abogado Zair Mundaray, esta acción busca debilitar el testimonio de El Aissami, quien señala a Rodríguez como uno de los funcionarios que lo maltrató durante su detención. El Aissami afirmó que Rodríguez actuó junto al fiscal Farik Mora —detenido en 2025 por corrupción— en una dinámica de “policía bueno y policía malo”, y que se burló de sus denuncias de tortura durante las audiencias.
Estado de salud en prisión
El Aissami reveló haber sufrido una crisis psicológica ante la sospecha de un cáncer de próstata, que luego fue descartada. Sin embargo, sostiene que desarrolló esclerosis sistémica y lupus debido a las condiciones extremas de su cautiverio. Finalmente, calificó de “absurda e incongruente” la cifra de 23.000 millones de dólares del presunto desfalco (estimada en 16.600 millones por Transparencia Venezuela) y defendió su gestión, alegando que elevó la producción petrolera y que fue él quien denunció tramas de corrupción que el Ministerio Público ignoró.



