A 50 años del golpe de Estado en Argentina: la caída de Isabel Perón y el inicio de la dictadura
Este 24 de marzo de 2026 se conmemoran 50 años del golpe de Estado que derrocó a María Estela Martínez de Perón, conocida como Isabel Perón, y dio inicio a la última dictadura militar en Argentina. La fecha es reconocida como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, un homenaje a las víctimas del régimen que gobernó desde el 24 de marzo de 1976 hasta el 10 de diciembre de 1983.
El contexto de crisis previo al golpe
La caída del gobierno no ocurrió en un país estable. Argentina enfrentaba una profunda crisis política, económica y de seguridad, y documentos desclasificados revelan que, en las semanas anteriores, el golpe ya era considerado un desenlace probable. Sin embargo, el derrocamiento de Isabel Perón no se presentó como una negociación o salida institucional, sino como una toma directa del poder por parte de las Fuerzas Armadas.
La madrugada del 24 de marzo: el momento decisivo
La escena crucial comenzó en la Casa Rosada. Poco después de la medianoche, Isabel Perón abordó un helicóptero con la expectativa de dirigirse a la residencia presidencial de Olivos, pero el trayecto fue alterado. En su lugar, fue llevada al aeropuerto y trasladada bajo custodia a la provincia de Neuquén. Esta secuencia, registrada en reconstrucciones periodísticas y archivos de época, marcó el momento en que el gobierno constitucional perdió el control efectivo del Estado.
La Junta Militar toma el poder
Mientras Isabel Perón era apartada del poder, los mandos militares avanzaron sobre la estructura estatal. El Comunicado N.° 1 de la Junta Militar, difundido ese mismo 24 de marzo, informó que "el país se encuentra bajo el control operacional" de las Fuerzas Armadas y ordenó el acatamiento de las disposiciones militares, policiales y de seguridad. Con este mensaje, el golpe dejó de ser una operación en curso y se convirtió en una declaración pública de mando.
La Junta quedó integrada por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti. Cinco días después, el 29 de marzo de 1976, Videla asumió formalmente como presidente de facto. Desde entonces, el nuevo régimen disolvió el Congreso, impuso censura, restringió la actividad sindical y puso bajo control militar distintas áreas del Estado, en un proceso denominado oficialmente Proceso de Reorganización Nacional.
Las consecuencias y la memoria histórica
La dictadura se extendió hasta el 10 de diciembre de 1983, cuando asumió Raúl Alfonsín y se restauró el orden democrático. Durante esos años, el terrorismo de Estado dejó un saldo devastador:
- Desapariciones forzadas y centros clandestinos de detención.
- Torturas y casos de apropiación de niños.
- Según el Archivo Nacional de la Memoria, se registran 814 centros clandestinos de detención y otros lugares de reclusión ilegal.
- Abuelas de Plaza de Mayo reporta 140 casos resueltos de identidad restituida.
A medio siglo del golpe, esta fecha sigue ocupando un lugar central en la memoria pública argentina, recordando la importancia de la verdad y la justicia en la construcción de una sociedad democrática.



