Cada dos días asesinan a un líder social en Colombia; Antioquia lidera las estadísticas
Cada dos días asesinan a un líder social en Colombia

La alarmante estadística: un líder social asesinado cada dos días en Colombia

La violencia contra los líderes sociales en Colombia continúa alcanzando cifras alarmantes durante el año 2026. Según los reportes más recientes, el país registra un homicidio de dirigentes comunitarios, indígenas, campesinos y defensores de derechos humanos cada cuarenta y ocho horas. Esta preocupante tendencia mantiene en alerta máxima a organizaciones nacionales e internacionales que monitorean la situación de derechos humanos en el territorio colombiano.

Los casos más recientes que conmocionan al país

El pasado 7 de febrero, tres hombres armados interceptaron al gobernador indígena Eutimio Valencia, autoridad emberá de la comunidad de Alto Tarena en el departamento de Chocó. Valencia se movilizaba por la carretera que conduce de Tadó a El Tabor cuando fue secuestrado. Tres días después, su cuerpo sin vida fue hallado flotando en las aguas del río San Juan, en una región donde, según alertas tempranas oficiales, se disputan el control territorial el ELN y el denominado 'clan del Golfo'.

Al día siguiente del macabro hallazgo, las autoridades encontraron el cadáver de Wilmer Benítez en el municipio de Caucasia, Antioquia. El cuerpo presentaba evidentes signos de tortura y múltiples impactos de bala. Las investigaciones preliminares apuntan a una posible autoría del 'clan del Golfo' en este crimen que ha generado indignación en la comunidad.

El viernes 13 de febrero, la violencia alcanzó a Luz Stella Restrepo Londoño, una profesora y lideresa social de Puerto Berrío, Antioquia. Dos hombres la atacaron brutalmente con un cuchillo cuando regresaba a su residencia. Aunque inicialmente se manejó la hipótesis de un atraco común, esta perdió fuerza cuando se comprobó que todas sus pertenencias permanecían intactas, sugiriendo un móvil diferente relacionado con su labor social.

Antioquia: el departamento más afectado por esta violencia

Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), Antioquia lidera el trágico ranking de departamentos con más asesinatos de líderes sociales durante este periodo, registrando siete homicidios. Le sigue el departamento del Cauca con cuatro casos, mientras que los otros diecinueve homicidios se distribuyen en trece departamentos adicionales, demostrando que esta problemática tiene alcance nacional.

La caracterización realizada por Indepaz revela el perfil diverso de las víctimas:

  • Dos líderes afrodescendientes
  • Tres ambientalistas comprometidos con la protección de ecosistemas
  • Dos campesinos defensores de derechos agrarios
  • Siete líderes comunales
  • Seis dirigentes políticos

Los asesinatos de líderes políticos adquieren una connotación particularmente preocupante al documentarse en plena campaña electoral y en vísperas de comicios, un periodo que la Defensoría del Pueblo ha calificado como "convulso y con altísimo riesgo" en al menos sesenta y nueve municipios colombianos.

Una crisis humanitaria de larga data

Desde la firma del acuerdo de paz, según el conteo meticuloso de Indepaz, han sido asesinados 1.921 líderes sociales en 31 de los 32 departamentos de Colombia. La mayoría de estas víctimas tenía pertenencia étnica, lo que según el representante de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia, Scott Campbell, genera un impacto desproporcionado en estas comunidades.

"Cuando vemos el porcentaje de la población, creo que los pueblos indígenas representan el 4% de la sociedad colombiana, entonces la afectación es desproporcionada", afirmó Campbell en entrevista con EL TIEMPO. "Muchos de los líderes sociales campesinos asesinados hacían parte de las juntas de acción comunal. Y la mayoría de los actores responsables son grupos armados no estatales. Creemos que la razón detrás es la intimidación de la población bajo su control mediante el uso de violencia extrema".

Las alertas tempranas publicadas en los últimos dos años han advertido repetidamente sobre el riesgo extremo al que se exponen líderes, lideresas y defensores de derechos humanos en regiones con presencia de grupos armados ilegales. La Defensoría del Pueblo ha documentado cómo "la imposición de normas y otras formas de control social por parte de estas estructuras significa un riesgo permanente de violación a los derechos de la población".

El 86% de las víctimas son hombres, y el mes de febrero registró el pico más alto de violencia con catorce líderes asesinados. Esta situación evidencia una crisis humanitaria que requiere atención urgente y medidas efectivas de protección por parte del Estado colombiano.