El caso judicial que podría redefinir el derecho a la muerte digna en Colombia
Catalina Giraldo, una psicóloga de 30 años diagnosticada con tres enfermedades mentales incurables, se ha convertido en el centro de un debate jurídico que podría transformar la interpretación del derecho a morir dignamente en Colombia. Con trastorno depresivo mayor severo y persistente, trastorno límite de la personalidad y trastorno de ansiedad no especificado, su situación clínica plantea preguntas fundamentales sobre los límites de la asistencia médica al suicidio.
Una tutela que busca abrir puertas jurisprudenciales
A través de una acción de tutela, Giraldo solicitó formalmente que su Entidad Promotora de Salud le practique la asistencia médica al suicidio, un procedimiento legal en Colombia desde 2022 pero que actualmente solo aplica para casos específicos de enfermedades terminales. Hasta el momento, ningún paciente con condiciones de salud mental ha accedido a este derecho en el país.
El caso ya ha sido fallado en doble instancia por jueces de tutela y ahora podría ser seleccionado para revisión por la Corte Constitucional. Esta posibilidad genera expectativas entre expertos jurídicos y defensores de derechos humanos, quienes ven en este proceso una oportunidad para establecer precedentes sobre la cobertura del derecho a morir dignamente para pacientes con enfermedades mentales graves e incurables.
El difícil camino judicial y legislativo
En primera instancia, un juzgado de ejecución de penas de Bogotá negó la solicitud argumentando que la asistencia médica al suicidio no está regulada en el país. La respuesta judicial derivó la responsabilidad hacia el Ministerio de Salud, entidad que a su vez señaló no contar con orden judicial para proceder.
Lucas Correa, director del Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales DescLab, quien acompaña psicológica y jurídicamente a Giraldo, explicó la estrategia legal: "No impugnamos la decisión de tutela porque el proceso podría quedarse en trámites de forma y no de fondo. Pensamos que podía ir directo a la Corte Constitucional".
Sin embargo, Correa reconoce los obstáculos: "El alto tribunal tiene un rezago de casi 600 mil tutelas; 300 mil del año pasado y 300 mil de los tres meses que van del año, producto de la congestión judicial".
La urgencia clínica y el debate ético
Los antebrazos de Catalina muestran cicatrices de serios intentos por acabar con su vida. Agotada tras años de sufrimiento, busca una salida no violenta para ella y su familia. Correa enfatiza la urgencia: "Esta es una carrera para que Catalina no cometa suicidio de manera violenta. Buscamos que pueda hacerlo de una forma segura, acompañada y protegida".
El constitucionalista Ramiro Bejarano advierte sobre las resistencias: "Siempre habrá una oposición abierta de representantes de todas las religiones y fuerzas de derecha. Las Cortes no son inmunes frente a eso".
Mientras tanto, exmagistrados consultados señalan que corresponde a la Corte Constitucional pronunciarse sobre este tema, especialmente considerando que en el Congreso suele quedar enfrascado en discusiones partidistas que complican su trámite legislativo.
Un precedente en construcción
La tutela de Catalina Giraldo incluye una petición novedosa: que se ordene a la Presidencia de la Cámara de Representantes y del Senado priorizar los debates de los proyectos de muerte digna. Aunque el juez concluyó que la tutela es improcedente porque la paciente debió solicitar un segundo comité de eutanasia, el caso continúa su camino.
Correa destaca la particularidad del proceso: "Si usted revisa las diecisiete sentencias de eutanasia que construyen todo este camino, a lo largo de treinta años, solo excepcionalmente en dos o tres casos las personas estaban vivas cuando la sentencia llegó a la corte".
El caso de Catalina Giraldo representa así no solo una batalla legal individual, sino un punto de inflexión potencial en la jurisprudencia colombiana sobre derechos al final de la vida, especialmente para aquellos cuyos sufrimientos no son físicamente terminales pero sí mentalmente insoportables.
