China aprueba ley de 'unidad étnica' que impone el mandarín en escuelas y amenaza lenguas minoritarias
China impone mandarín en escuelas con ley de 'unidad étnica'

China aprueba polémica ley de 'unidad étnica' que impone el mandarín en escuelas

La Asamblea Nacional Popular de China aprobó este jueves una controvertida ley denominada 'Ley para la promoción de la unidad y el progreso étnicos', que establece el mandarín como lengua obligatoria en el sistema educativo y espacios públicos, generando preocupación entre defensores de derechos humanos por su impacto en las culturas minoritarias.

Votación abrumadora y críticas internacionales

La normativa fue adoptada con 2.756 votos a favor, apenas 3 en contra y 3 abstenciones durante la sesión plenaria celebrada en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín. Aunque el gobierno chino la presenta como una "medida significativa para reforzar la cohesión nacional", organizaciones internacionales la consideran un ataque directo a la diversidad lingüística del país.

Según analistas especializados, esta ley codifica la política del presidente Xi Jinping de promover una identidad nacional unificada bajo el Partido Comunista Chino, eliminando progresivamente el uso de lenguas minoritarias en ámbitos fundamentales como la educación.

Impacto en minorías étnicas y lenguas tradicionales

China reconoce oficialmente 55 minorías étnicas que hablan cientos de lenguas y dialectos, incluyendo comunidades significativas en regiones como el Tíbet y Mongolia Interior. La nueva legislación:

  • Obliga a utilizar el mandarín como lengua principal de enseñanza en todos los centros educativos
  • Establece el mandarín como "lengua común nacional" en trámites oficiales y espacios públicos
  • Criminaliza la participación en "actividades separatistas étnicas o de extremismo religioso"
  • Elimina disposiciones anteriores que permitían el uso de lenguas minoritarias en escuelas

Yalkun Uluyol, investigador de Human Rights Watch, califica esta ley como un "cambio radical" respecto a políticas anteriores que garantizaban a las minorías el derecho a utilizar sus propias lenguas, especialmente durante la era del exdirigente Deng Xiaoping en los años 80.

Preocupación por asimilación cultural forzada

Erika Nguyen, de la asociación PEN America, señala que "no es casualidad que la ley se dirija a los espacios donde los niños tienen más probabilidades de entrar en contacto con su lengua materna". Esta estrategia, según expertos, busca acelerar la asimilación cultural de las minorías a la mayoría han.

La organización Chinese Human Rights Defenders ha denunciado que estos cambios legales consolidan una tendencia preocupante de sustitución lingüística que afectará especialmente a hablantes de uigur, mongol y tibetano, aunque la ley no menciona específicamente ninguna lengua.

El vicepresidente del Comité Permanente de la ANP, Li Hongzhong, defendió la norma argumentando que pretende "fomentar un fuerte sentido de comunidad para la nación china" y avanzar en la gestión de asuntos étnicos "dentro del marco del Estado de derecho".

Sin embargo, para las comunidades minoritarias y observadores internacionales, esta legislación representa un paso más en las décadas de políticas de asimilación que el gobierno chino ha implementado, erosionando sistemáticamente la diversidad cultural que caracteriza históricamente al país asiático.