Periodista Claudia Julieta Duque renuncia a la FLIP con duras críticas por desviación de principios
Claudia Julieta Duque renuncia a FLIP criticando desviación de principios

Renuncia histórica de periodista a la FLIP con severas acusaciones

La reconocida periodista y defensora de derechos humanos Claudia Julieta Duque ha presentado su renuncia irrevocable a la Asamblea General de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), en una carta fechada el 24 de marzo de 2026 que contiene duras críticas hacia la organización. En el documento, Duque cuestiona radicalmente el rumbo actual de la FLIP y denuncia lo que califica como una "desviación profunda y sostenida" de sus principios fundacionales.

Una decisión meditada y fundamentada

La periodista enfatiza que su determinación no es impulsiva ni reciente, sino el resultado de una acumulación de hechos graves que, según su perspectiva, evidencian un deterioro institucional significativo. "No se trata de una decisión impulsiva, sino del resultado de una acumulación de hechos graves que evidencian una desviación profunda y sostenida de los principios que la Fundación dice representar", escribió Duque en su carta de renuncia.

Según la comunicadora, la FLIP, que durante años fue referente en la defensa de la libertad de prensa en Colombia, "se ha venido transformando en un espacio cerrado, excluyente y cada vez más alejado de su misión". Esta transformación negativa constituye el núcleo de sus preocupaciones y la razón principal de su alejamiento.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Cuestionamientos a la concentración de poder

Uno de los señalamientos más contundentes en la carta apunta directamente a la concentración de poder dentro de la organización. Duque menciona específicamente a la directora de La Silla Vacía, Juanita León, a quien atribuye una influencia determinante en la Fundación durante los últimos años.

"Ha acumulado un poder extraordinario dentro de la organización. Ese poder se ha expresado en prácticas que erosionan la transparencia y la democracia interna, como la conformación de listas cerradas, diseñadas por un grupo reducido, en procesos realizados a puerta también cerrada y sin garantías reales de participación", denuncia la periodista en su documento.

Eventos específicos que precipitaron la renuncia

La renuncia también está marcada por lo ocurrido en la asamblea del pasado 18 de marzo, donde, según el relato de Duque, se avalaron señalamientos contra medios y periodistas alternativos sin presentar pruebas contundentes. La periodista describe con preocupación cómo "la mayoría de los asistentes optó por el silencio o, peor aún, por aplaudir la estigmatización irresponsable y vergonzosa que La Silla, su directora y varios de sus periodistas ejercieron contra colegas de Prensa Rural, así como contra proyectos alternativos como Rebelión y otros".

En ese mismo contexto, cuestionó duramente que se haya calificado a estos medios como "orgánicos de la guerrilla de las FARC", especialmente considerando que, según su conocimiento, varios de sus integrantes han sido víctimas de persecución en el pasado.

Silencios preocupantes frente a casos graves

Duque también criticó el silencio de la FLIP frente a situaciones que considera de extrema gravedad, como el caso del periodista Harold Iván García, quien permanece detenido desde noviembre de 2025. "Resulta inaceptable que hoy haya un periodista privado de la libertad y que la organización más importante del periodismo colombiano no haya emitido un solo pronunciamiento público en su respaldo. Ese respaldo no es opcional: es necesario y urgente", escribió con evidente frustración.

La falta de pronunciamiento frente a los señalamientos contra periodistas de regiones también fue calificada como "injustificable" por la renunciante. "El estruendoso silencio de la FLIP resulta injustificable. Ese comportamiento no solo resulta éticamente inaceptable, sino que contradice de manera frontal el mandato de cualquier organización que se reclame defensora de la libertad de prensa", agregó en su misiva.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Otros puntos de controversia mencionados

  • La falta de claridad en casos como el de los chalecos blindados entregados a periodistas, que según Duque estaban vencidos al momento de su distribución.
  • Una actitud selectiva frente a distintas controversias periodísticas, donde la organización parecería aplicar criterios diferenciados según los actores involucrados.
  • Un episodio con la entonces presidenta de la FLIP, Ana Cristina Restrepo, relacionado con cuestionamientos al financiamiento de un medio específico, que posteriormente fue minimizado como una "bobada" según el relato de Duque.

Reconocimiento histórico pero decisión firme

Pese a la severidad de sus críticas, Claudia Julieta Duque reconoce el papel fundamental que la FLIP tuvo en su proceso personal y profesional durante años de persecución. "La Fundación se la ha jugado por mí desde el año 2003 (…) reconozco con seriedad y afecto ese respaldo. Mi gratitud hacia esa FLIP (…) permanecerá por siempre", escribió con emotividad.

Sin embargo, deja absolutamente claro que su decisión es definitiva e irrevocable. "No estoy dispuesta a seguir siendo parte (…) de una organización que ha normalizado prácticas excluyentes, que tolera el amiguismo, que restringe la participación, que actúa de manera selectiva y que guarda silencio cuando debería alzar la voz con firmeza", concluyó de manera contundente.

Implicaciones para el futuro de la FLIP

La renuncia de Claudia Julieta Duque abre un nuevo capítulo de cuestionamientos al interior de la Fundación para la Libertad de Prensa, en un momento particularmente sensible donde el debate sobre la independencia, representatividad y papel de las organizaciones que defienden la libertad de prensa vuelve a tomar fuerza en el escenario nacional. Este episodio sin duda generará reflexiones profundas sobre el rumbo actual de una de las instituciones más importantes para el periodismo colombiano.