Estudiantes venezolanos recuperan las calles tras años de opresión gubernamental
Estudiantes venezolanos recuperan calles tras opresión

Estudiantes venezolanos recuperan las calles tras años de opresión gubernamental

Una nueva generación de jóvenes universitarios ha comenzado a manifestarse en las calles de Venezuela, marcando un cambio histórico tras años de represión durante el gobierno de Nicolás Maduro. Este movimiento estudiantil, que había permanecido confinado en los campus universitarios por temor a la violencia estatal, ahora se expande por las principales ciudades del país caribeño.

Un acto de valentía sin precedentes

A mediados de febrero, cientos de estudiantes de la prestigiosa Universidad Central de Venezuela en Caracas realizaron lo impensable: abandonaron la relativa seguridad del campus y llevaron su protesta a las calles aledañas. Esta acción representa un giro radical en el activismo estudiantil venezolano, que durante años enfrentó graves riesgos al manifestarse públicamente.

"Nací en el 2003 y hasta ahora lo único que conozco es esto", declaró Paola Carrillo, líder estudiantil de 22 años, ante una multitud que la vitoreaba. "Luchamos por la libertad que queremos". Carrillo, quien cursa el último año de Derecho, apenas comenzaba la adolescencia durante las últimas protestas estudiantiles masivas que ocurrieron hace una década.

El cambio tras la caída de Maduro

La operación militar estadounidense que capturó a Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 marcó un punto de inflexión. Antes de este evento, el activismo estudiantil era una actividad extremadamente peligrosa en Venezuela. Los estudiantes que osaban salir a las calles enfrentaban golpizas, detenciones arbitrarias y torturas documentadas por organizaciones internacionales como las Naciones Unidas.

Diez activistas estudiantiles de cuatro universidades diferentes confirmaron a Reuters que ahora sienten una esperanza real y mayor seguridad para expresarse. Estos jóvenes, cuyas edades oscilan entre 22 y 27 años, solo han conocido el gobierno socialista que ha estado en el poder desde 1999, primero con Hugo Chávez y luego con Nicolás Maduro.

Demandas que van más allá de la liberación de presos

Los estudiantes han establecido una agenda amplia que incluye múltiples exigencias fundamentales:

  • La liberación inmediata de todos los presos políticos
  • La derogación de leyes represivas contra el discurso de odio y el terrorismo
  • La celebración de elecciones libres y justas
  • La "reinstitucionalización" del país mediante la reparación de las instituciones estatales
  • Mayores presupuestos para las universidades y aumentos salariales para profesores

Miguelangel Suárez, presidente de la federación estudiantil de la Universidad Central de Venezuela, incluso confrontó directamente a la presidenta encargada Delcy Rodríguez durante un evento en el campus en enero. "Le dije a los muchachos 'mira, voy a encarar a Delcy Rodríguez' y los muchachos me dijeron: nosotros vamos contigo", relató Suárez, quien se graduará en diciembre con una licenciatura en estudios políticos.

Sentimientos encontrados sobre la intervención extranjera

Aunque los estudiantes celebran la salida de Maduro, expresan sentimientos ambivalentes sobre la manera en que se produjo su derrocamiento. Maikel Carracedo, estudiante de derecho de 27 años de la Universidad del Zulia en Maracaibo, describió cómo se enteró de la operación estadounidense: "¡Están invadiendo Caracas!", le gritó una compañera por teléfono.

"Nosotros aspirábamos que el cambio viniera de una manera mucho más democrática y mucho más pacífica", reflexionó Carracedo. "Nadie quiere que su país sea bombardeado o sea atacado, pero así pasó y así lo aceptamos".

Paola Carrillo expresó una frustración similar: "Sí creo que en el fondo hay una frustración de que no haya podido ser por nosotros y que, la situación, la circunstancia, el régimen, nos haya llevado a este punto donde alguien más lo tuvo que hacer por nosotros".

Un bloque electoral potencialmente decisivo

Según Carlos Meléndez, sociólogo y director del Observatorio de Universidades, aproximadamente 1,3 millones de estudiantes tienen derecho a voto en Venezuela, lo que podría convertirlos en un bloque electoral crucial en un país de 28 millones de habitantes.

"Estamos viendo a un grupo de estudiantes que no solamente ha querido estudiar, sino incorporarse a la agenda política del país", explicó Meléndez. "Su participación no es por adoctrinamiento particular de partidos, sino como una reacción al gobierno y sus políticas".

Historias personales de resistencia

Para algunos estudiantes, la lucha por la liberación de presos es profundamente personal. José Castellanos, estudiante de economía de 22 años de la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado en Lara, fue detenido en octubre de 2025 y retenido durante casi cuatro meses por cargos de terrorismo que él niega rotundamente.

"Estar en la cárcel me hizo madurar, me dio más valentía y fuerza para luchar por la libertad del país, por la democracia", afirmó Castellanos mientras participaba en una marcha en Barquisimeto en febrero.

Luigi Lombardo, estudiante de Ciencias Sociales de 26 años en la Universidad de Carabobo, resume el sentimiento de esta nueva generación: "Básicamente estamos pasando por una transición de manera personal, que era una incertidumbre, un miedo a expresarse, a sentirnos ahora con más libertad".

Este movimiento estudiantil renacido representa no solo una demanda de cambio político, sino también una búsqueda de identidad y voz para una generación que creció bajo la sombra de la represión y que ahora vislumbra la posibilidad de un futuro diferente para Venezuela.