Gremios y periodistas exigen el fin de la censura digital en Venezuela bajo tutelaje de Delcy Rodríguez
La libertad de expresión y el acceso a la información continúan enfrentando una presión sistemática en Venezuela, donde más de 200 sitios web permanecen bloqueados por el Estado, incluyendo más de 60 portales de noticias y la página web de EL TIEMPO.
Un panorama desolador para los medios
Durante los 27 años de chavismo en el poder, más de 360 medios de comunicación han sido cerrados y sus equipos confiscados, según denuncian organizaciones de derechos humanos. Esta situación ha creado un vacío informativo que afecta directamente a los ciudadanos venezolanos, quienes desde hace al menos una década enfrentan dificultades crecientes para informarse a través de canales tradicionales.
Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la detención de Nicolás Maduro, mantiene un control estricto sobre el flujo informativo. La plataforma X, que se había convertido en un canal clave para conocer lo que ocurría en el país desde 2017, también fue bloqueada en agosto de 2024 por orden del entonces presidente Maduro.
La brecha digital se amplía
Para sortear estas restricciones, los venezolanos han tenido que familiarizarse con el uso de VPN (Redes Privadas Virtuales), herramientas que permiten eludir los bloqueos pero que no resultan accesibles para toda la población, especialmente para las personas de la tercera edad y aquellos con menores habilidades digitales.
"En la práctica, esto ha creado una brecha adicional en el acceso a la información", explica Luis Serrano, coordinador de la organización Redes Ayuda. "Solo quienes tienen mayores conocimientos tecnológicos logran superar los obstáculos impuestos por el gobierno".
Una delegación exige cambios
Ante este escenario, más de 10 organizaciones de derechos humanos y periodistas acudieron a la sede de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) en Caracas para entregar una solicitud formal exigiendo el levantamiento inmediato de todos los bloqueos a internet.
"Conatel tiene que parar de ser una alcabala de la verdad. Para que haya una Venezuela libre, necesitamos un internet libre", declaró Serrano durante la entrega del documento. El activista señaló que muchos portales han sido bloqueados simplemente por reportar las exigencias ciudadanas de aumento del salario mínimo.
Consecuencias laborales y sociales
Del Valle Canelón, representante del Colegio Nacional de Periodistas, calificó la confiscación de equipos de medios como un "robo" que tiene consecuencias directas en el empleo de los comunicadores venezolanos y en la disponibilidad de canales informativos para la población.
"Las radios no tienen noticieros; pedimos que cese la censura y que cesen las llamadas por parte de funcionarios del Estado a los medios ejerciendo presión", subrayó Canelón durante la protesta pacífica.
Un llamado a la convivencia democrática
Aunque los periodistas no fueron recibidos por representantes de Conatel durante su visita, lograron entregar formalmente sus demandas. Andrés Azpúrua, coordinador de la ONG Ve Sin Filtro, fue enfático al señalar que "estos bloqueos constituyen violaciones a los derechos humanos".
"Pedimos que muestren un compromiso con la convivencia democrática", concluyó Azpúrua, reflejando el sentimiento generalizado entre las organizaciones que buscan restablecer el libre flujo informativo en Venezuela.
La situación actual representa uno de los capítulos más críticos en la historia reciente de la libertad de prensa en América Latina, con un gobierno que mantiene un control férreo sobre los medios de comunicación tanto tradicionales como digitales.



