Estudiantes de la Unicauca rinden homenaje a líder social Belarmino Guejía Dizú asesinado en Cauca
En una muestra de dolor, indignación y solidaridad, estudiantes de la Universidad del Cauca y comunidades de la zona rural de Cajibío realizaron un sentido homenaje a Belarmino Guejía Dizú, líder social asesinado por sujetos armados el pasado 22 de febrero de 2026 en la vereda San José La Laguna, sector La Palmera de este municipio caucano.
Acto simbólico en el centro de Popayán
En una de las calles del centro histórico de Popayán, los colectivos estudiantiles adelantaron este acto conmemorativo que reunió a familiares, amigos, vecinos y representantes de organizaciones sociales. Durante la ceremonia, los asistentes elevaron oraciones, encendieron velas y una fogata, mientras compartían palabras que resaltaban el compromiso de Guejía Dizú con las causas sociales y la defensa de los derechos humanos.
"Nos golpearon duro, nos clavaron la muerte en el corazón al asesinar a este indio guerrero que peleaba por la tierra y el campesinado", expresaron los estudiantes durante el acto, portando con orgullo y rabia un cuadro con la fotografía del líder social asesinado.
Contexto de violencia en el Cauca
El asesinato de Belarmino Guejía Dizú ocurre en un escenario de alta conflictividad en el departamento del Cauca, donde según datos de Indepaz, ya son dos los líderes sociales asesinados en lo que va de 2026, sumándose a un total nacional de 23 casos.
La Defensoría del Pueblo había advertido previamente sobre el alto riesgo que enfrentan líderes sociales y comunidades rurales en esta región a través de sus Alertas Tempranas. Según estos informes, en el municipio de Cajibío persiste un complejo escenario de disputa y control territorial por parte de estructuras armadas ilegales, incluyendo el Frente Jaime Martínez y el Frente Carlos Patiño del Bloque Occidental.
Compromiso comunitario y defensa territorial
Belarmino Guejía Dizú era reconocido por su constante disposición para defender al campesinado y su papel protagónico en organizaciones como el Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano (Pupsoc). Los asistentes al homenaje recordaron su trayectoria y el trabajo comunitario que adelantaba en el territorio.
"Su voz era una voz de esperanza para la comunidad. Hoy nos duele su partida, pero también nos compromete a seguir trabajando por el territorio", manifestaron los estudiantes durante la conmemoración.
Llamados a la acción y protección estatal
Durante el acto, los participantes coincidieron en un clamor común: que la muerte de Guejía Dizú no quede en la impunidad y que el Estado adopte medidas urgentes y efectivas para proteger a quienes ejercen liderazgo en zonas afectadas por la violencia.
Las organizaciones sociales presentes, incluyendo el Pupsoc y el Cric, hicieron un llamado urgente a las autoridades para:
- Esclarecer los hechos del asesinato
- Identificar y judicializar a los responsables
- Reforzar las medidas de protección para líderes sociales en zonas rurales del Cauca
La comunidad reiteró que la protección de quienes defienden derechos humanos es una obligación constitucional del Estado, insistiendo en que no basta con emitir alertas si estas no se traducen en acciones concretas de prevención y seguridad.
Impacto en la comunidad y continuidad de la lucha
El crimen de Belarmino Guejía Dizú deja un profundo vacío en su comunidad, pero según los participantes del homenaje, también refuerza el reclamo de garantías reales para ejercer liderazgo social sin temor. Los líderes comunitarios insistieron en que la violencia contra líderes sociales no puede normalizarse ni convertirse en parte de la cotidianidad.
Mientras las velas y fogatas encendidas en su memoria se consumían lentamente en el Centro Histórico de Popayán, el mensaje que quedó en el ambiente fue claro: la defensa de la vida y del territorio no puede seguir pagándose con la vida.
El homenaje marcó otro capítulo en las movilizaciones reiteradas de líderes sociales en el Cauca, quienes continúan exigiendo respeto a sus vidas y su trabajo comunitario en uno de los departamentos más conflictivos de Colombia.