Madres venezolanas exigen justicia en emotiva marcha hacia el Vaticano
Vestidas con túnicas negras y blancas que simbolizaban su duelo y esperanza, un grupo de madres de presos políticos realizó una marcha silenciosa este viernes en Caracas, dirigiéndose específicamente a la sede de la nunciatura apostólica. Su objetivo central fue solicitar formalmente la mediación del Vaticano para lograr una amnistía integral que beneficie a todos sus familiares encarcelados, en el contexto de la controvertida ley promulgada el 19 de febrero por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Un llamado desde el dolor materno
La manifestación fue descrita por Diego Casanova, representante del Comité para la Liberación de los Presos Políticos (Clippve), como "una procesión silenciosa que escenifica el dolor y el sufrimiento de las madres venezolanas que hoy esperan a sus seres queridos". Las participantes portaban pancartas con mensajes conmovedores, entre los que destacaba "Somos madres como María, al pie del dolor, esperando justicia", reflejando la profundidad de su angustia.
Algunas mujeres adoptaron una vestimenta particularmente simbólica: conjuntos deportivos en colores amarillo y celeste que imitaban los uniformes carcelarios, complementados con capuchas similares a las utilizadas durante las visitas en prisión. Este atuendo buscaba visibilizar la realidad que enfrentan sus familiares detenidos.
Críticas a la ley de amnistía y cifras contradictorias
La ley de amnistía promulgada bajo presión internacional, especialmente desde Washington, ha generado fuertes cuestionamientos. Aunque el gobierno la presenta como histórica, activistas de derechos humanos la califican como un instrumento excluyente y discrecional que no garantiza la liberación automática de todos los presos políticos.
Según cifras oficiales proporcionadas por las autoridades, hasta el momento 8.146 personas han sido beneficiadas con esta medida. Sin embargo, organizaciones no gubernamentales independientes estiman que entre 500 y 700 individuos permanecen aún encarcelados por motivos políticos, creando una brecha significativa entre las cifras oficiales y la realidad documentada por la sociedad civil.
Testimonios que conmueven
Andreína Baduel, hija del fallecido general Raúl Isaías Baduel, se dirigió directamente a los representantes vaticanos durante la manifestación: "Aunque muchas familias se han reencontrado, el dolor no ha terminado para la mayoría", declaró, recordando que su propio hermano Josnars continúa privado de libertad.
Marilú Novoa, madre de Jhofre Ibrahim Vargas Novoa -agente del Sebin detenido en enero de 2025- comparó la situación con un "viacrucis" y afirmó sosteniendo un afiche con el rostro de su hijo: "Así estamos nosotros luchando". Su testimonio refleja la persistencia de estas familias en su búsqueda de justicia.
Contexto político y expectativas internacionales
Esta movilización ocurre en un escenario político particular: desde la captura del depuesto mandatario Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, Delcy Rodríguez asumió funciones ejecutivas y aproximadamente 700 presos políticos han sido liberados en diversos procesos. No obstante, cientos de casos permanecen sin resolver.
Para las madres participantes, esta marcha representó no solo un acto de fe religiosa, sino también un llamado urgente a la comunidad internacional para que la justicia alcance a todos los presos políticos en Venezuela, trascendiendo las limitaciones de la legislación actual y buscando una solución humanitaria integral.



