Marchas globales conmemoran el Día Internacional de la Mujer con reclamos de igualdad y rechazo a conflictos bélicos
Millones de personas en todo el mundo salieron a las calles durante el fin de semana para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, una jornada establecida por la ONU para visibilizar la lucha histórica por la igualdad de derechos, la participación política y económica, y la dignidad de las mujeres. Las manifestaciones, que se extendieron desde América Latina hasta Europa, combinaron tradicionales reclamos feministas con una fuerte oposición a la guerra en Medio Oriente.
América Latina: denuncias contra la violencia machista
En México, donde aproximadamente diez mujeres son asesinadas diariamente, las manifestantes portaron carteles con consignas como "No llegamos todas" y "Ni una hija menos, ni una madre rota más" para denunciar la violencia de género sistemática. Mientras tanto, en El Salvador, una caminata pacífica que partió de la plaza Salvador del Mundo hacia el parque Beethoven en la capital sirvió para recordar a las mujeres detenidas bajo el régimen de excepción, a las desaparecidas y a las madres que continúan buscando a sus hijos.
En Chile, Santiago fue escenario de una masiva concentración donde las participantes exigieron avances concretos en materia de derechos reproductivos y protección contra la violencia doméstica. Las cifras de feminicidios en la región siguen siendo alarmantes, según destacaron las organizadoras de las protestas.
Europa: igualdad efectiva y rechazo a la guerra
España registró una de las movilizaciones más numerosas, donde las manifestantes reivindicaron una igualdad efectiva con los hombres y el fin de la violencia machista, pero también protestaron contra la guerra de Irán, iniciada por Israel y Estados Unidos. Las pancartas exhibían lemas como '¡No a la guerra!' y 'Donde crece el fascismo, crecen las guerras', reflejando cómo el contexto internacional convulso permeó las consignas feministas.
En Francia, donde se celebraron más de 150 manifestaciones, Gisèle Pelicot, una sobreviviente de violación de 73 años que se convirtió en símbolo mundial tras renunciar a su anonimato durante el juicio de 2024, encabezó una marcha en París exigiendo el fin de la violencia sexual. "No nos rendiremos", declaró Pelicot ante una multitud emocionada.
Portugal también fue escenario de protestas, donde Bianca Matos, una brasileña de 45 años residente en el país, alertó sobre los riesgos que supone un gobierno conservador acompañado del aumento de la ultraderecha en el Parlamento portugués. "Las mujeres son siempre los grupos más perjudicados en estas situaciones", aseveró Matos en declaraciones a EFE.
Estados Unidos y otros continentes
Al otro lado del Atlántico, en Nueva York, los manifestantes se reunieron frente a la Torre Trump para una protesta llamada "Believe Survivors" (Crean a las Sobrevivientes), tras la publicación de documentos del FBI que describen entrevistas con una mujer que alegó que el expresidente Donald Trump la agredió sexualmente cuando era menor de edad.
En Turquía, mujeres marcharon en Estambul con pancartas que combinaban reclamos de igualdad con consignas pacifistas, mientras que en Nigeria, donde la violencia afecta a una de cada tres mujeres, las autoridades reconocieron la urgente necesidad de acabar con leyes discriminatorias y normas sociales dañinas.
Los líderes de la Unión Africana pidieron aumentar la protección de la mujer en todo el continente y reafirmaron su compromiso para lograr la igualdad de género y el empoderamiento femenino. "Seguimos apostando por incrementar la representación de la mujer en los puestos de decisión, por eliminar la violencia de género, por la inclusión económica y por el acceso igualitario a la justicia", declaró el Ministerio de Exteriores nigeriano.
Un mensaje global contra la guerra
Un elemento distintivo de las protestas de este año fue la denuncia generalizada de la intervención militar unilateral de Israel y EE.UU. en Medio Oriente, que ha originado una grave crisis bélica. Las manifestantes vincularon explícitamente las luchas feministas con el rechazo a los conflictos armados, argumentando que las guerras afectan desproporcionadamente a mujeres y niñas.
Las políticas migratorias restrictivas, los regímenes opresivos y la escalada de conflictos internacionales fueron temas recurrentes en los manifiestos leídos en distintas capitales, demostrando cómo el movimiento feminista global está ampliando su agenda para incluir problemáticas internacionales que impactan directamente en los derechos de las mujeres.



