Mujeres denuncian presiones judiciales contra quienes acusan a Hollman Morris de acoso sexual
Un grupo de mujeres periodistas, abogadas y escritoras ha firmado una carta pública en la que denuncian lo que consideran presiones judiciales sistemáticas contra quienes han acusado al exconcejal y periodista Hollman Morris de acoso sexual y laboral. El documento cuestiona específicamente el proceso penal que enfrenta Lina Castillo, activista de derechos humanos que hace ocho años hizo pública su denuncia contra Morris.
El caso de Lina Castillo y el cuestionamiento al proceso judicial
Las firmantes de la carta señalan que las acciones legales emprendidas por Hollman Morris tendrían como propósito fundamental silenciar a las mujeres que lo han denunciado. Este tipo de señalamiento, recuerdan, ha sido protegido por la Corte Constitucional, que en jurisprudencia previa ha avalado el escrache como discurso protegido en casos de violencia de género.
El 28 de enero de 2019, Castillo denunció públicamente que el entonces concejal Hollman Morris la había acosado sexual y laboralmente. En su testimonio original, la activista declaró: "Además de las típicas frases por ir en falda (...) me pidió que me sentara al lado de él y me tomó de las piernas".
Fundamentos constitucionales y enfoque de género cuestionado
Las mujeres firmantes insisten en que la denuncia pública realizada por Lina Castillo estaba plenamente amparada por la ley colombiana. "Lina Castillo ejerció su derecho constitucional a la denuncia pública (...) en el derecho fundamental a la libertad de expresión", argumentan, citando jurisprudencia específica de la Corte Constitucional que reconoce el escrache como un discurso protegido especialmente en casos de violencia basada en género.
Por esta razón, consideran que el juicio penal en su contra por los delitos de injuria y calumnia constituye una forma de persecución judicial. "Lejos de ofrecer un proceso con garantías, la Fiscalía ha reconocido que no aplicó el enfoque de género durante la investigación", destacan en la carta, pese a lo cual el caso continuó su curso en los tribunales.
Desarrollo reciente del proceso judicial
La semana pasada, durante el juicio contra Castillo, la Fiscalía reiteró formalmente la acusación y calificó a Hollman Morris como víctima en el proceso. La jueza del caso se negó a precluir la acción penal, incluso después de que Castillo se retractara sobre un episodio específico en el que había denunciado un supuesto intento de atropellamiento por parte del esquema de seguridad del entonces concejal.
La Fiscalía y la defensa de Morris han mantenido su posición, solicitando que se declare culpable a Castillo de los delitos imputados. En el escrito de acusación se afirma: "Existen suficientes evidencias y material probatorio legalmente obtenido, para afirmar con probabilidad de verdad, que la señora Lina Castillo resulta quien infringe la ley penal, y se logra afirmar, con probabilidad de verdad, que la conducta delictiva existió y que es autor de dicha conducta (injuria y calumnia)".
Implicaciones más amplias del caso
Las mujeres firmantes de la carta advierten sobre las implicaciones más amplias de este caso para otras víctimas de violencia de género que consideren hacer denuncias públicas. Señalan que procesos como este podrían generar un efecto disuasorio sobre otras mujeres que hayan sufrido situaciones similares, creando un clima de temor a represalias judiciales.
El caso continúa desarrollándose en los tribunales mientras el debate sobre los límites de la denuncia pública, la libertad de expresión y la protección de las víctimas de violencia de género sigue generando controversia en el ámbito jurídico y periodístico colombiano.



