Fallece a los 83 años el médico represor conocido como el 'obstetra del mal'
El médico Jorge Antonio Bergés, una figura siniestra de la última dictadura militar argentina (1976-1983), ha muerto a los 83 años mientras cumplía condena bajo el régimen de prisión domiciliaria. Bergés fue condenado por múltiples delitos de lesa humanidad, incluyendo el robo sistemático de bebés nacidos en centros de detención clandestinos, que luego eran entregados a familias afines al régimen.
Una vida marcada por la impunidad y el horror
Pese a haber recibido una cadena perpetua y otras condenas por torturas y violaciones a los derechos humanos, Bergés pasó sus últimos años en su casa de Quilmes, en las afueras de Buenos Aires. El Tribunal Oral Federal 1 fue notificado el lunes pasado de su fallecimiento en el sanatorio Urquiza de esa localidad.
El diario Pagina12 ha recogido testimonios estremecedores de sus víctimas. Adriana Calvo, una sobreviviente, relató cómo dio a luz a su hija Teresa en un vehículo mientras era trasladada desde una comisaría de La Plata. Al llegar al centro de detención, Bergés "le arrancó la placenta de un puñetazo". Ensangrentada, Calvo fue obligada a limpiar el lugar desnuda y arrodillada.
El silencio que persiste: el paradero de los bebés robados
Conocido como el 'obstetra del mal', Bergés falleció sin colaborar con la justicia. Nunca facilitó información sobre el destino de los recién nacidos sustraídos ni sobre las familias que los criaron como propios. Se estima que en Argentina podría haber hasta 300 personas que, siendo hoy adultas, fueron robadas al nacer durante aquellos años de represión.
Estos individuos son hijos e hijas de víctimas de la dictadura, un capítulo oscuro de la historia reciente del país que comenzó hace exactamente 50 años. La muerte de Bergés cierra, sin respuestas, uno de los casos más dolorosos de la memoria colectiva argentina.



