ONU reconoce oficialmente la esclavitud como el crimen de lesa humanidad más grave
En una votación histórica que marca un hito en el derecho internacional, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó este miércoles una resolución que califica la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud racializada de africanos como "el crimen de lesa humanidad más grave" de toda la historia.
Resultado de la votación y países opositores
La resolución fue aprobada con un contundente respaldo de 123 votos a favor, pero enfrentó la oposición directa de tres naciones: Argentina, Estados Unidos e Israel, que emitieron votos en contra. Además, 52 países optaron por la abstención, entre los cuales se encuentran varias naciones del bloque occidental como Canadá, Noruega y Polonia.
Iniciativa presentada por coalición internacional
Esta iniciativa histórica fue presentada por una coalición de 60 países provenientes de África, Latinoamérica y el Caribe, quienes buscaban el reconocimiento formal de que este sistema de explotación, que se prolongó durante cuatro siglos, constituye una violación del derecho internacional que no prescribe con el tiempo.
La resolución enfatiza que las consecuencias de este crimen histórico continúan afectando a millones de personas en todo el mundo, perpetuando desigualdades y discriminaciones que requieren atención y reparación continua.
Imprescriptibilidad y estándar jurídico africano
Uno de los aspectos más significativos de esta declaración es la ratificación de la imprescriptibilidad de los delitos vinculados a la trata y esclavitud racializada. Al establecer que estos crímenes no prescriben, la Asamblea General adoptó un estándar jurídico proveniente de la tradición legal africana.
Este principio sostiene que el paso del tiempo no elimina ni la obligación de hacer justicia ni la gravedad intrínseca del delito cometido, estableciendo un precedente importante para futuros procesos de justicia histórica.
Coincidencia con conmemoración internacional
La aprobación de esta resolución coincidió estratégicamente con la conmemoración de los 25 años de la Declaración de Durban, el plan integral de la ONU para combatir el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y todas las formas de intolerancia a nivel global.
Este momento histórico representa un avance significativo en el reconocimiento institucional de los crímenes del pasado y su impacto duradero en las estructuras sociales contemporáneas, reforzando el compromiso internacional con la justicia reparadora y la equidad racial.



