Alcaldes exigen descentralización y reforma tributaria regional para financiar ciudades
Los alcaldes de varias capitales colombianas han lanzado una alerta por la insuficiente asignación presupuestal que reciben del Gobierno central, argumentando que esto frena el desarrollo y mantenimiento de obras en sus territorios. Durante la asamblea general de Asocapitales, en el panel 'Ciudades productivas y autónomas', los mandatarios de Manizales, Mocoa, Pasto, Quibdó y Popayán enfatizaron la necesidad de avanzar en la descentralización y plantearon una reforma tributaria regionalizada.
El problema del centralismo fiscal
Según los alcaldes, Colombia sigue siendo un país excesivamente centralista. Aunque se ha progresado en la descentralización mediante la reforma al Sistema General de Participaciones (SGP), las ciudades y municipios aún dependen de asignaciones presupuestales basadas en categorías que no reflejan fielmente sus realidades. "Casi la totalidad de los recursos se direcciona al Gobierno central", señalaron, lo que genera un olvido estatal hacia las ciudades medianas y pequeñas.
Jorge Eduardo Rojas, alcalde de Manizales, explicó que de los $1,5 billones del presupuesto local, solo $400.000 millones provienen del SGP, y estos fondos "vienen amarrados" para destinos específicos como salud y educación. "No los podemos tocar", afirmó, destacando que Manizales destina $20.000 millones al mantenimiento de infraestructura de saneamiento básico, mientras recibe apenas $3.000 millones del SGP para este rubro.
Desigualdades entre capitales
Carlos Piedrahita, alcalde de Mocoa, reveló que su ciudad, al igual que otras cuatro capitales, es de sexta categoría, por debajo de municipios como Cota o Chía. Esto implica que recibe poco más de $100.000 millones en transferencias, con un 80% de su presupuesto dependiente de estas asignaciones. "Mocoa debe asumir las mismas responsabilidades que Bogotá o Cali, pero con recursos mínimos", lamentó.
Nicolás Toro, alcalde de Pasto, criticó que la autonomía territorial existe solo en el papel, ya que los trámites en Bogotá son lentos y burocráticos. "Los procedimientos paralizan la gestión local", dijo, añadiendo que los alcaldes sufren por la falta de recursos y la lentitud administrativa.
Propuesta de reforma tributaria regional
Los mandatarios coincidieron en que el próximo gobierno nacional, a partir de agosto de 2026, debe impulsar una reforma tributaria regional. Esta permitiría a las ciudades retener más de sus recaudos por impuestos como el predial y el ICA, financiando así proyectos postergados. Juan Carlos Muñoz, alcalde de Popayán, argumentó: "Los recursos deben crearse en la región, no esforzarnos para que nos los quiten a nivel nacional".
Rafael Bolaños, alcalde de Quibdó, propuso que la reforma incluya incentivos tributarios vinculados a las potencialidades locales, como el turismo en el Chocó, para generar empleo. "No es solo tener más recursos, sino mayor capacidad institucional", subrayó.
Responsabilidades crecientes sin financiación
Los alcaldes denunciaron que asumen nuevas responsabilidades, como el funcionamiento de la salud, sin el respaldo financiero adecuado. Toro ejemplificó: "Hoy pagamos salarios máximos a inspectores que ganan más que el alcalde, usando recursos propios". Piedrahita comparó la situación con tener más hijos sin aumentar el presupuesto familiar.
Muñoz destacó que Popayán, a pesar de heredar una crisis fiscal, ha reducido a la mitad los intereses de su deuda y busca crear empresas locales, como una productora de alimentos para el PAE. Rojas, de Manizales, concluyó exigiendo un cambio en el sistema de transferencias: "Debe garantizarnos recursos suficientes, independientemente de quién gobierne".



