Activistas impulsan poderes especiales para Trump en elecciones de EE. UU.
Un grupo de juristas y figuras cercanas a la Casa Blanca está impulsando una estrategia para que el presidente Donald Trump asuma poderes extraordinarios sobre el sistema electoral de Estados Unidos. Bajo el argumento de una supuesta interferencia por parte de China en los comicios de 2020 y posibles riesgos actuales, los aliados del mandatario buscan que se decrete una emergencia nacional que le permita intervenir de manera directa en los procesos de votación.
Operativos bajo la lupa
Este movimiento coincide con acciones recientes de las agencias federales que han encendido las alarmas en sectores de la oposición. El pasado 5 de febrero, el FBI realizó un operativo en el condado de Fulton, Georgia, donde incautó cerca de 700 cajas con registros de votación y documentos de las presidenciales de 2020.
La intervención no estuvo exenta de polémica: el jefe de la oficina del FBI en Atlanta renunció días antes al oponerse al procedimiento. Además, llamó la atención la presencia de Tulsi Gabbard, actual directora de Seguridad Nacional, quien, según testigos, facilitó una comunicación directa entre los agentes en el terreno y el presidente Trump para que este les extendiera su agradecimiento.
Gabbard, cuya función principal es coordinar la inteligencia del país, ha mostrado un interés persistente en la vulnerabilidad de las máquinas de votación. El año pasado, su oficina coordinó la confiscación de equipos electorales en Puerto Rico para su análisis técnico.
Los rostros tras la estrategia
El grupo que presiona por la declaración de emergencia está compuesto por figuras de larga trayectoria en el entorno del presidente:
- Peter Ticktin: Abogado de Florida y excompañero de Trump en la Academia Militar. Ha liderado batallas legales contra figuras demócratas y asesora a funcionarios vinculados a teorías de fraude electoral.
- Tulsi Gabbard: Excongresista y actual cabeza de la Seguridad Nacional, pieza clave en la narrativa de protección ante supuestas injerencias extranjeras.
- Jerome Corsi: Reconocido activista que en el pasado impulsó cuestionamientos sobre la ciudadanía de Barack Obama y fue objeto de interés en investigaciones sobre filtraciones de correos electrónicos.
Ticktin ha extendido sus teorías incluso a la política regional, sugiriendo que las operaciones contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela tendrían relación con el software electoral utilizado en Estados Unidos. Según su tesis, el sistema de la empresa Smartmatic habría sido empleado para manipular resultados a través de las máquinas de Dominion.
El precedente de 2018
Aunque Estados Unidos nunca ha declarado una emergencia nacional para intervenir directamente en la administración de sus elecciones, los promotores de la medida se apoyan en una orden ejecutiva de 2018. En aquel entonces, durante su primer mandato, Trump declaró un estado de emergencia para imponer sanciones a entidades extranjeras que atacaran la infraestructura electoral. Dicha medida fue mantenida por la administración de Joe Biden para sancionar a actores en Rusia e Irán.
Por su parte, el presidente Trump ha enviado señales de que buscará cambios profundos en el sistema. En mensajes recientes, el mandatario aseguró haber estudiado argumentos legales para exigir la identificación del votante y limitar el voto por correo, independientemente de la aprobación del Congreso.
En círculos políticos de Washington se recuerda que, al cierre de 2020, ya existió un borrador de orden ejecutiva para incautar máquinas de votación, un paso que Trump admitió recientemente lamentar no haber dado en su momento. Ahora, con las agencias federales bajo su mando, el camino hacia una emergencia nacional parece ser el nuevo eje de su estrategia política.
