El poder digital en la campaña presidencial colombiana
Las redes sociales se han consolidado como un factor determinante en las campañas políticas contemporáneas. Desde Barack Obama y Donald Trump en Estados Unidos, pasando por Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina, Jair Bolsonaro en Brasil y el propio Gustavo Petro en Colombia, todos han demostrado cómo las plataformas digitales permiten conectar directamente con los votantes, evitando la intermediación tradicional de los medios de comunicación.
El estudio que revela las tendencias digitales
En el contexto de la campaña presidencial colombiana hacia la primera vuelta del 31 de mayo y una eventual segunda vuelta el 21 de junio, la firma Guarumo/EcoAnalítica realizó un análisis exhaustivo del comportamiento digital de los candidatos. El estudio, denominado 'Tracking Digital', abarcó el período entre el 8 de marzo y el 7 de abril, examinando tanto la presencia como las inversiones publicitarias en el entorno digital.
Es crucial destacar que este análisis no constituye una encuesta ni sondeo de opinión pública según la legislación vigente. Tampoco mide intención de voto, popularidad o aprobación ciudadana. Su objetivo exclusivo es presentar un análisis cuantitativo de la presencia y desempeño digital de los precandidatos presidenciales.
Las inversiones en publicidad digital
Uno de los datos más reveladores del estudio corresponde a las inversiones publicitarias en redes sociales. Durante el mes analizado, los candidatos que más recursos destinaron a pautar en plataformas digitales fueron:
- Paloma Valencia: 228'827.745 pesos
- Sergio Fajardo: 129'746.435 pesos
- Mauricio Lizcano: 112'579.924 pesos
- Miguel Uribe Londoño: 90'443.673 pesos
- Claudia López: 89'998.294 pesos
- Juan Daniel Oviedo: 64'999.753 pesos
- Roy Barreras: 9'339.328 pesos
El dominio por plataforma digital
En Facebook, Claudia López lidera en número de seguidores con 1'338.442, seguida por Sergio Fajardo (794.484) y Abelardo de la Espriella (624.055). Sin embargo, al medir las interacciones reales (reacciones, comentarios y compartidos), Paloma Valencia se impone con 2'691.529, seguida por De la Espriella (1'827.088) y Juan Daniel Oviedo (1'564.061).
En Instagram, Claudia López nuevamente encabeza en seguidores (997.225), pero en interacciones Abelardo de la Espriella domina con 82.278, seguido muy de cerca por Paloma Valencia (80.671) y Juan Daniel Oviedo (60.555).
En X (antes Twitter), se produce una situación particular: Claudia López tiene la mayor cantidad de seguidores (2'759.541) pero genera apenas 35.199 interacciones. En contraste, Paloma Valencia, con solo 641.215 seguidores, logra 1'069.912 interacciones, liderando claramente esta plataforma.
Otras plataformas y búsquedas
En TikTok, Santiago Botero lidera con 735.100 seguidores, seguido por Abelardo de la Espriella (621.300) y Juan Daniel Oviedo (422.400). En YouTube, De la Espriella encabeza con 226.000 suscriptores, mientras que en LinkedIn el líder es Juan Daniel Oviedo con 30.584 conexiones.
Finalmente, en lo que respecta a las búsquedas en Google, Iván Cepeda se posiciona como el candidato más buscado, seguido por Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella, Claudia López y Sergio Fajardo.
Metodología y alcances del estudio
La metodología aplicada por Guarumo se basa exclusivamente en herramientas de monitoreo digital, análisis de datos públicos y métricas de interacción. El estudio no incluyó intervención directa con personas ni recopilación de opiniones mediante cuestionarios o entrevistas. Se analizaron únicamente las cuentas oficiales de los precandidatos, sin considerar tendencias generadas por influencers, medios de comunicación u otras cuentas externas.
El 31 de mayo próximo se revelará si las significativas inversiones y actividades que los candidatos han desarrollado en redes sociales logran traducirse en apoyo electoral concreto. Mientras tanto, el panorama digital muestra un escenario fragmentado donde cada candidato encuentra su fortaleza en plataformas específicas, reflejando distintas estrategias de comunicación y conexión con el electorado.



