Escrutinio en Chocó concluye sin acuerdo tras controversias y denuncias
El Consejo Nacional Electoral confirmó que el escrutinio departamental ha finalizado en casi todo el territorio nacional, con solo Cundinamarca y Chocó pendientes de adjudicar curules. En Chocó, la falta de acuerdo entre los delegados ha obligado a trasladar el proceso a Bogotá, dejando la decisión final en manos de la sala plena del CNE.
Detalles de la audiencia y desacuerdos
La audiencia definitiva de la comisión departamental de Chocó se llevó a cabo el domingo 22 de marzo, donde se registró en acta que, tras revisar las 1.280 mesas, no fue posible adoptar una resolución. La comisión se abstuvo de declarar la elección debido a resoluciones apeladas y desacuerdos jurídicos, según el documento firmado por los delegados Wilson Ramiro Angulo y Liza Lorethy Lozano.
Aunque el acta no especificó los motivos del desacuerdo, la grabación de la sesión reveló que la delegada Lozano denunció haber sido objeto de presiones y amenazas que afectaron a su familia, incluso requiriendo escolta para salir de una sesión por temor.
Contexto electoral y diferencias mínimas
El escrutinio en Chocó estuvo marcado por una estrecha diferencia entre el Partido de la U y la coalición liderada por el Partido Conservador Colombiano por la segunda curul, con el Partido Liberal Colombiano obteniendo la primera con amplia ventaja. La distancia entre las otras dos fuerzas era de poco más de mil votos, lo que generó una revisión voto a voto y señalamientos cruzados.
En sesiones previas, el Partido Conservador solicitó a las autoridades electorales revisar inconsistencias entre el preconteo y el escrutinio, pidiendo acompañamiento de veedurías para garantizar transparencia.
Mesas cuestionadas y argumentos jurídicos
El desacuerdo entre los delegados se centró en tres mesas específicas. Según Angulo, diferencias jurídicas impidieron el consenso, mientras Lozano mencionó reparos adicionales sobre otras dos mesas, aunque la discusión final se limitó a los tres casos señalados por su colega.
Dos de las mesas cuestionadas corresponden a la mesa 2 del puesto de Dipurdú, en Medio San Juan, y la mesa 1 del puesto Real de Tanando, en Atrato, donde los formularios E-14 carecían de la firma de los jurados. La tercera mesa presentaba un problema mayor: el formulario E-14 no apareció durante el escrutinio ni tenía respaldo en los sistemas de la Registraduría.
Para Lozano, estas irregularidades obligaban a excluir esas votaciones, basándose en la norma que exige la firma de al menos dos jurados para validar el acta. Angulo argumentó que se trataba de fallas formales que no debían afectar el derecho al voto ni su conteo, por lo que las mesas debían sumarse al resultado.
Impacto potencial y reacciones políticas
La exclusión de esas mesas representaría cerca de 600 votos menos, un margen que podría alterar el resultado final de la segunda curul, provisionalmente en manos del Partido de la U con la representante Astrid Sánchez Montes de Oca.
La congresista negó cualquier vínculo con las denuncias de presiones hechas por Lozano y cuestionó su idoneidad jurídica, señalando que esta registra una sanción disciplinaria de dos meses ejecutada en mayo de 2025.
Resolución pendiente en el CNE
Con la imposibilidad de lograr un acuerdo en el departamento, el expediente pasó a la sala plena del CNE en Bogotá, asignado al magistrado Álvaro Echeverry, quien deberá proyectar la decisión definitiva sobre la adjudicación de las dos curules de Chocó.



