Partidos políticos superponen campañas legislativas y presidenciales en cierres bogotanos
Cierres de campaña en Bogotá mezclan Congreso y Presidencia

Partidos políticos fusionan campañas legislativas y presidenciales en cierres bogotanos

A menos de dos semanas de las cruciales elecciones legislativas del 8 de marzo, la escena política colombiana se concentra en Bogotá con una estrategia clara: superponer las campañas para el Congreso con la carrera hacia la Casa de Nariño. Varios partidos han programado sus cierres de campaña en la capital, utilizando una fórmula repetida que coloca a las listas al Congreso en tarima junto a figuras presidenciales en primera línea. Esta táctica no es casual; busca narrar la disputa por el Congreso como un preludio decisivo de la contienda presidencial de 2026.

Agenda de cierres: demostración de fuerza en la recta final

En un mismo fin de semana cargado de actividad política, partidos clave han organizado eventos masivos en Bogotá, aprovechando el tramo más sensible del calendario electoral. El Pacto Histórico anunció su cierre para el viernes 27 de febrero en la emblemática Plaza de Bolívar, bajo el nombre "Pacto Histórico Fest". Este evento contará con la presencia de Carolina Corcho, cabeza de lista al Senado, María Fernanda Carrascal para la Cámara por Bogotá, e Iván Cepeda, además de un componente cultural con artistas invitados que busca atraer a un público diverso.

Para el sábado 28 de febrero, Salvación Nacional convocó su cierre en la plaza fundacional de Suba desde las 2:00 p.m. Participarán integrantes de su lista al Congreso, como Enrique Gómez y Sara Castellanos, y se confirmó la presencia del referente presidencial Abelardo De La Espriella, reforzando el mensaje de unidad y proyección hacia 2026.

El Centro Democrático programó su evento para el domingo 1 de marzo en el Centro de Convenciones G12 desde las 5:00 p.m., con candidatos al Senado y la Cámara por Bogotá. Se espera la participación de la presidenciable Paloma Valencia y del expresidente Álvaro Uribe Vélez, jefe natural del partido, lo que subraya la cohesión interna y la estrategia de bloques.

Ese mismo domingo, Roy Barreras convocó una marcha en Bogotá bajo el lema "Caminemos unidos por Colombia", con recorrido desde el monumento a los caídos de las Fuerzas Militares en la calle 26 hasta el Centro de Memoria Histórica. Aunque no corresponde a un cierre partidista tradicional, esta movilización entra en la misma lógica de ocupar el espacio público y el relato político en la recta final, demostrando cómo las campañas buscan maximizar su visibilidad y mensaje.

Estrategia política: movilizar bases y ordenar narrativas

La decisión de superponer campañas legislativas y presidenciales no es menor. En vez de separar la contienda por el Congreso de la carrera presidencial, los partidos optan por fusionarlas, lo que permite:

  • Movilizar bases electorales de manera más efectiva, aprovechando el tirón de figuras nacionales.
  • Ordenar narrativas de bloque, presentando una imagen unificada y cohesionada ante los votantes.
  • Producir una foto de fuerza interna en Bogotá, escenario clave donde se disputa tanto el voto como el relato político.

Esta estrategia refleja cómo la agenda final legislativa funciona también como una demostración de músculo presidencial, anticipando alianzas y disciplina territorial que serán cruciales en los comicios de 2026.

Contexto electoral y reglas de propaganda

El calendario oficial establece las elecciones de Congreso para el 8 de marzo de 2026 y la primera vuelta presidencial para el 31 de mayo de 2026, una secuencia que convierte a la legislativa en un termómetro inmediato de fuerza política. Además, los tiempos de propaganda empujan a concentrar la visibilidad en estos días finales. La Misión de Observación Electoral (MOE) recuerda que la propaganda en espacio público para el Congreso está habilitada hasta el 7 de marzo, y que durante la jornada electoral está prohibida toda clase de propaganda política y electoral, lo que añade presión para maximizar los cierres de campaña.

En resumen, los cierres de campaña en Bogotá evidencian una tendencia creciente en la política colombiana: integrar las campañas legislativas y presidenciales para fortalecer la movilización y el mensaje, en un contexto donde cada voto y cada narrativa cuentan en la carrera hacia 2026.