Consultas interpartidistas marcan el inicio de la carrera presidencial 2026
La disputa por la Casa de Nariño comienza este domingo 8 de marzo con las votaciones de las consultas interpartidistas, un proceso crucial que definirá las candidaturas y alianzas para la primera vuelta presidencial del 31 de mayo. Los resultados determinarán quiénes representarán a las principales corrientes políticas del país en esta contienda electoral.
La izquierda enfrenta el desafío de la unidad
Conocida como el Frente por la Vida, la consulta de izquierda presenta cinco aspirantes, entre ellos Daniel Quintero y Roy Barreras. La exclusión de Iván Cepeda por parte del Centro Nacional Electoral ha generado preocupación en este sector, aunque algunos analistas consideran que la posible división podría beneficiar estratégicamente a esta corriente política.
Según el politólogo Alejandro Echeverry, Cepeda no ha mostrado la misma apertura que Gustavo Petro para tender puentes con otras orillas políticas, lo que podría limitar sus posibilidades en una eventual segunda vuelta. "Mientras Petro logró acuerdos con otros partidos, Cepeda se ha mantenido en su línea dura de progresismo", explica el experto.
El poder de persuasión para futuras adhesiones dependerá directamente del número de votos obtenidos. En 2022, el Pacto Histórico obtuvo 5.818.375 votos, superando por más de un millón a la segunda coalición. Quien gane esta consulta necesitará un margen similar para enfrentar las aspiraciones del candidato que lidera actualmente las encuestas.
El centro político en proceso de reconfiguración
La sorpresa reciente ha sido el ascenso de Claudia López en las mediciones, superando a Sergio Fajardo, tradicionalmente considerado el adalid del centro político. En la Consulta de las Soluciones, López se enfrenta al autodenominado 'outsider' Leonardo Huerta, aunque según las encuestas su camino parece más claro.
Juan Pablo Milanese, profesor de ciencias políticas en la Universidad Icesi, advierte que la victoria de la exalcaldesa de Bogotá no debe darse por sentada. "Sergio Fajardo todavía representa una fuerza política en condiciones de plantear una pelea frente a ese ascenso de López", sostiene el académico.
Alejandro Sánchez, profesor de ciencia política en la Universidad Javeriana de Cali, señala que la apuesta de López es incierta y dependerá de cuántos votos obtenga su consulta. "Un mal resultado supondría que tiene que ir a primera vuelta a competir con Fajardo y, básicamente, dividir los votos que alguna vez fueron de la Alianza Verde", explica.
La derecha busca la mayor aglutinación
Compuesta por nueve precandidatos, esta es por lejos la consulta que más opciones plantea. La senadora Paloma Valencia, integrante del Centro Democrático, se impone por más del doble sobre su más cercano rival, Juan Manuel Galán del Nuevo Liberalismo.
Echeverry opina que el uribismo ha vuelto a poner en práctica la estrategia que le funcionó en 2018: tener una candidatura propia. "Si Paloma Valencia llega a ganar la consulta, Álvaro Uribe va a ser un actor muy importante, además de la fortaleza que va a representar el Centro Democrático", señala el analista.
Milanese destaca el carácter ambivalente del expresidente Uribe, quien ha estado al lado de Valencia en varias regiones pero simultáneamente ha señalado que Abelardo de la Espriella "no le parece un mal candidato". Esta dualidad refleja las complejas dinámicas dentro de esta corriente política.
El peso electoral como moneda de cambio
Alejandro Sánchez menciona un aspecto fundamental del ejercicio político que se evidencia en estas consultas: los políticos necesitan hacerse contar. "El peso de un político depende de la cantidad de votos que es capaz de movilizar en una democracia", explica el politólogo.
Entrar en una consulta implica poner a prueba no solo la capacidad de ser candidato, sino también la de integrar coaliciones de gobierno en el futuro y participar directamente en la conducción de los asuntos públicos. Este aspecto adquiere mayor relevancia considerando que, apenas concluyan las elecciones presidenciales, comenzarán las maquinarias para las contiendas por alcaldías y gobernaciones en 2027.
El llamado de algunos precandidatos como De la Espriella a no votar en las consultas refleja, según Álvaro Benedetti, un interés compartido con Sergio Fajardo e Iván Cepeda: que estas no logren un número alto de votantes. "La apuesta es que las consultas no logren los suficientes votos", afirma el analista político.
Con más de cien aspirantes a la Presidencia en algún momento, y considerando que algunos ni siquiera alcanzan el margen de error en las encuestas, estas consultas interpartidistas representan un filtro necesario que definirá el panorama político nacional para los próximos años.



