La estrategia de "extrema coherencia" de Abelardo de la Espriella en medio de la campaña presidencial
En un movimiento que ha generado debate en el escenario político colombiano, el candidato presidencial Abelardo de la Espriella ha decidido cerrar las puertas a las adhesiones políticas tradicionales en su campaña hacia las elecciones de 2026. Esta postura, que el abogado denomina como de "extrema coherencia", surge en un contexto donde Paloma Valencia, tras su victoria en las consultas y su alianza con Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial, ha comenzado a acortar distancias en las encuestas.
Un panorama electoral cambiante
Antes de las consultas internas, De la Espriella aparecía como la principal opción de derecha y el rival más probable para enfrentar a Iván Cepeda en una eventual segunda vuelta. Sin embargo, el triunfo de Paloma Valencia en dichas justas electorales ha modificado sustancialmente el escenario. Las encuestas posteriores al 8 de marzo muestran a Valencia mejor posicionada para un posible balotaje, lo que ha llevado a diversos sectores políticos a reconsiderar sus apoyos.
"No puedes decir que vas a cambiar todos los problemas del país cuando estás rodeado de los mismos de siempre", declaró De la Espriella en entrevista con EL TIEMPO, explicando su rechazo a figuras políticas que buscaron sumarse a su campaña. El candidato añadió: "A mí toda esa gente que está con Paloma me tocó la puerta y yo no los recibí porque esto es extrema coherencia".
Dos visiones contrastantes
Mientras De la Espriella mantiene una postura firme contra lo que considera el establishment político, Paloma Valencia ha adoptado una estrategia diferente. La senadora uribista ha declarado que recibe a todos los colombianos que quieran sumar a su proyecto, siempre que no sea por motivos burocráticos. "Yo no he comprometido ni un solo ministerio ni un solo cargo. La gente conoce mi transparencia y mis manos limpias", afirmó Valencia.
Esta divergencia de enfoques ha generado reacciones encontradas. El Centro Democrático ha cerrado filas en torno a Valencia, mientras que Cambio Radical ha recordado a De la Espriella que, junto con el partido uribista, fueron las únicas colectividades "verdaderamente opositoras desde el primer momento", según declaraciones de Germán Córdoba a Caracol Radio.
Análisis y perspectivas
Algunos analistas políticos ven en la postura de De la Espriella un préstamo del libro de jugadas que utilizó Rodolfo Hernández hace cuatro años, cuando llegó a segunda vuelta con un discurso antipolítico. Sin embargo, otros señalan contradicciones en esta estrategia.
El analista Gonzalo Araujo destacó que, aunque formalmente se cierran las puertas a los apoyos políticos, la campaña de De la Espriella ya cuenta con figuras tradicionales como Carlos Alonso Lucio, los Valencia Cossio y el senador Gómez Amín. "Los políticos tradicionales saben cuál es su rol, no creo que en el largo plazo eso le reste, pero sí le va a sumar a Paloma que está dándole la bienvenida a todas las tendencias dentro de su campaña", indicó Araujo.
Por su parte, Yann Basset, docente universitario, cuestiona la efectividad de esta estrategia: "Abelardo de la Espriella trata de verse por fuera de los partidos, que tienen mala imagen, pero es una propuesta que ni suma ni resta". Según Basset, asumir el apoyo de las colectividades en este momento no tendría mayor peso para las elecciones presidenciales.
La defensa de la campaña
Carlos Alonso Lucio, director programático de la campaña de De la Espriella, defendió la decisión como una muestra de coherencia y no como un cálculo político. "En ningún momento la decisión obedece a un cálculo o estrategia política, sino que se trataría de consolidar una posición totalmente independiente", aseguró Lucio.
El estratega negó que esta postura sea una retaliación ante las adhesiones que ha cosechado Valencia y enfatizó que se trata de un eje de campaña establecido desde el inicio. Como ejemplo, mencionó la decisión de no participar en una consulta interna y presentarse directamente a primera vuelta. "Si así fuera no se hubiera hecho énfasis desde siempre en que es un outsider", insistió Lucio.
Aunque no descartó la posibilidad de que algunas figuras políticas se sumen a la campaña, aclaró que "en eso la posición de Abelardo es que no se aceptan negociaciones de burocracia. Es una campaña de independencia absoluta".
Mientras tanto, el panorama electoral continúa evolucionando, con los indecisos como objetivo clave para ambos candidatos. La estrategia de "extrema coherencia" de De la Espriella se enfrenta al pragmatismo de Valencia en una contienda que promete intensificarse en los próximos meses.



